La obra de pavimentación de la Ruta Provincial 62, uno de los corredores más utilizados para llegar a Lolog desde San Martín de los Andes, ya superó el 35% de ejecución y empezó a modificar la postal de un tramo históricamente marcado por el ripio, el polvo y las complicaciones durante los meses más duros del año.
Según informó el ministerio de Infraestructura, a través de la dirección provincial de Vialidad, los trabajos alcanzaron un avance del 35,44% sobre los seis kilómetros que unen el final del pavimento en el acceso a Laguna Rosales con el puente sobre el río Quilquihue.
La obra demanda una inversión provincial de 7.622 millones de pesos y comenzó formalmente en septiembre de 2025.
El cambio ya se nota en un acceso muy utilizado
La Ruta 62 es uno de los caminos más transitados por quienes viven en la zona, trabajan en el corredor cordillerano o viajan hacia los sectores turísticos cercanos a Lolog. Durante años, el estado del trayecto obligó a circular con extrema precaución, especialmente en invierno o después de jornadas de lluvia.
Ahora, el avance de los trabajos empezó a cambiar esa realidad.
Desde Vialidad detallaron que ya se ejecutaron terraplenes con compactación especial, subbase granular drenante y base granular anticongelante, fundamentales para sostener el futuro pavimento en una región atravesada por bajas temperaturas y nieve durante gran parte del año.
Además, la obra incluye canalización para fibra óptica mediante tritubo y construcción de cunetas revestidas de hormigón.
Una obra que impacta más allá del turismo
Aunque el camino suele asociarse al movimiento turístico de la cordillera, el impacto de la pavimentación también alcanza a residentes permanentes, transportistas y sectores vinculados a la producción y los servicios.
El corredor conecta barrios, emprendimientos y zonas recreativas que cada temporada reciben miles de personas. Por eso, la mejora de la calzada aparece como una intervención estratégica para ordenar la circulación y reducir complicaciones en uno de los accesos más utilizados de la región.
Desde el gobierno provincial remarcaron que la obra forma parte del esquema de infraestructura vial que se desarrolla en distintos puntos de Neuquén.
La obra entrará en pausa por el invierno
Con la llegada de las bajas temperaturas y las condiciones típicas de la temporada cordillerana, la obra ingresará próximamente en veda climática.
Durante ese período se suspenderán las tareas más intensas sobre el terreno y los trabajos se retomarán durante la próxima temporada estival.
De todos modos, desde Vialidad Provincial aseguraron que continuará el mantenimiento rutinario del camino para sostener la transitabilidad y garantizar la circulación de residentes y turistas que utilizan este corredor durante el invierno.