La incertidumbre sobre el futuro de la Ruta Nacional 22 y la Ruta Nacional 151 vuelve a instalarse en Río Negro. Mientras los problemas de transitabilidad siguen siendo una constante en ambos corredores, desde Vialidad Nacional confirmaron que analizan concesionar estas rutas a privados, aunque todavía no hay definiciones ni plazos.
En paralelo, se anunciaron tareas de mantenimiento y gestiones para conseguir materiales, en un escenario donde las respuestas estructurales aún no aparecen.
Una concesión en estudio, sin precisiones
El director de Vialidad Nacional en Río Negro, Nisim Tasat, reconoció que existe la posibilidad de avanzar con un esquema mixto: obras públicas con concesión privada para la operación de las rutas.
La iniciativa, según explicó, está en etapa de análisis. No hay confirmaciones oficiales, fechas ni detalles sobre cómo se implementaría. Tampoco se precisó qué impacto podría tener en los usuarios ni cómo se financiarían las intervenciones más urgentes.
Mantenimiento en marcha, pero sin soluciones de fondo
Mientras se discute el modelo a futuro, desde el organismo indicaron que se iniciarán tareas de mantenimiento para mejorar la transitabilidad. En el caso de la Ruta 151, se avanza en la gestión para adquirir material destinado a bacheo.
Sin embargo, estas intervenciones aparecen como respuestas parciales frente a un problema más profundo: largos tramos con deterioro acumulado y sin un plan integral confirmado.
Obras esperadas que siguen en el aire
Uno de los puntos más sensibles sigue siendo el cruce del puente ferroviario sobre la Ruta 151. Allí, las alternativas que se manejan -bajar la traza o elevar la estructura- continúan en una etapa preliminar.
No hay proyecto definido, ni presupuesto asignado, ni cronograma. La situación se repite en distintos sectores donde las mejoras fueron anunciadas en reiteradas oportunidades, pero no terminan de concretarse.
Un escenario abierto y sin certezas
Las rutas 22 y 151 son ejes fundamentales para la producción, el transporte y la conexión regional. Sin embargo, el panorama actual combina anuncios en evaluación, intervenciones provisorias y proyectos sin definición.
La posibilidad de concesionar estos corredores suma un nuevo elemento a un escenario que, por ahora, sigue sin respuestas claras sobre cuándo y cómo se resolverán los problemas de fondo.