La desaparición de Analía Corte mantiene en alerta a Bariloche. La mujer de 52 años fue registrada por una cámara de seguridad de un colectivo de la empresa Mi Bus cuando descendió el viernes en la última parada de la Línea 50, en una zona rodeada de descampados, una toma y canteras. Desde ese momento, nadie volvió a verla.
El dato surgió a partir de las imágenes analizadas por personal de la Brigada de Investigaciones. Primero se estableció que Analía había bajado en inmediaciones de Tiscornia y Onelli. Pero horas después apareció otra grabación clave que permitió reconstruir mejor el recorrido que hizo antes de desaparecer.
Además, los investigadores detectaron que la mujer viajó en un colectivo de la Línea 50 y descendió en la parada final ubicada en el ex predio de la empresa 3 de Mayo. Fue el propio marido quien reconoció a Analía en las imágenes captadas por la cámara de seguridad del transporte urbano.
La escena encendió todavía más la preocupación. El lugar donde bajó está cerca de una toma, un amplio descampado y sectores de difícil acceso. En las inmediaciones también hay una cantera, el arroyo Ñireco, la Circunvalación y caminos que conducen hacia el cerro Carbón.
Durante toda la tarde de ayer se desplegó un intenso operativo y retomaron temprano esta mañana. Participaron efectivos del COER, policías de varias comisarías, brigadistas del Splif, personal de Parques Nacionales y la Brigada Montada. También utilizaron drones y perros especializados en búsqueda de personas, aunque hasta el momento no encontraron rastros de la mujer.
Mientras tanto, la angustia crece con el paso de las horas. Analía Corte salió de su vivienda del barrio Rancho Grande el viernes sin teléfono celular y nunca regresó. Según fuentes judiciales, atraviesa un cuadro depresivo y se encuentra medicada. La fiscal jefa Betiana Cendón coordina la investigación y este miércoles los rastrillajes volverán a realizarse desde las primeras horas de la mañana.