El movimiento no se detiene sobre la avenida Mosconi. Entre máquinas, desvíos, cruces intervenidos y miles de vehículos intentando ingresar y salir de la ciudad todos los días, la Municipalidad de Neuquén sostiene un operativo que busca que el tránsito siga funcionando en medio de una transformación histórica para la capital provincial.
La tarea se desarrolla a lo largo de toda la denominada Gran Avenida, uno de los corredores más transitados del Alto Valle. Allí, desde temprano y hasta la noche, inspectores municipales trabajan en los cruces más sensibles mientras desde el centro de monitoreo se ajustan semáforos, se analizan demoras y se cargan cambios de circulación en tiempo real.
Desde el programa La mañana es de la primera, que se emite por AM550, el subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana de la Municipalidad de Neuquén, Francisco “Pancho” Baggio, explicó que el operativo se sostiene desde hace tiempo debido a la complejidad que representa intervenir una arteria por la que circulan decenas de miles de vehículos por día.
“La municipalidad activa desde hace tiempo distintos programas y propuestas para la gestión de tráfico de Mosconi, un tráfico importante, intenso, con mucho flujo vehicular”, señaló.
Una ciudad atravesada por miles de vehículos
Los números reflejan la magnitud del desafío. Según los datos obtenidos mediante el sistema de lectores de patentes instalados en los accesos, todos los días de abril ingresaron a Neuquén alrededor de 50 mil vehículos desde Cipolletti, otros 23 mil desde Plottier y más de 31 mil desde Centenario.
Con ese volumen de tránsito, cualquier modificación impacta de inmediato sobre la circulación. Por eso, el Municipio sostiene guardias permanentes para intervenir rápidamente ante cortes, cambios de mano, cruces habilitados o complicaciones que surgen durante el avance de la obra.
“Tenemos tres equipos las 24 horas de guardia para sincronizar, reconectar o modificar situaciones en función de las necesidades de la obra”, explicó Baggio.
El funcionario reconoció que existen momentos de congestión y sectores conflictivos, especialmente en horarios pico, aunque remarcó que el esquema se ajusta constantemente para intentar mejorar la circulación.
Waze, semáforos y monitoreo en tiempo real
Uno de los cambios incorporados en las últimas semanas fue la integración del Municipio como organismo habilitado dentro de la aplicación Waze. Esto permite actualizar desvíos, cortes y modificaciones casi al instante para que los conductores puedan elegir recorridos más ágiles.
“La Municipalidad se validó como usuario asociado para editar en la app Waze”, indicó Baggio, y agregó que esa herramienta permite informar “minuto a minuto” todo lo que ocurre dentro de la obra.
La información también se complementa con datos cargados en la página oficial del Municipio, donde se detallan cruces habilitados, calles cerradas y sectores donde está permitido estacionar.
Mientras tanto, inspectores de tránsito trabajan de forma permanente en los 14 cruces incluidos dentro de la obra. Allí ordenan la circulación, asisten a conductores y van modificando operativos según el comportamiento del tránsito en cada franja horaria.
“En los 14 cruces que tenemos dentro de la obra de la Gran Avenida hay inspectores de 6 de la mañana hasta las 20”, detalló el subsecretario.
Una transformación que cambia la circulación de la ciudad
La intervención sobre Mosconi modificó gran parte de la dinámica diaria de Neuquén. Calles como Olascoaga, Gatica, Linares y Tronador comenzaron a absorber buena parte del flujo vehicular y se transformaron en alternativas clave para cruzar la ciudad.
En paralelo, el Municipio analiza los movimientos del tránsito para ajustar semáforos, reforzar controles y reorganizar sectores donde se generan mayores demoras.
La obra sobre la ex Ruta 22 representa una de las intervenciones urbanas más ambiciosas ejecutadas en la región en las últimas décadas. Y mientras avanzan los trabajos, el desafío cotidiano pasa por sostener la conectividad de una ciudad que sigue funcionando a pesar de las máquinas, los cortes y el intenso movimiento vehicular que atraviesa cada día la capital neuquina.