Una reconocida empresa internacional de barricas de madera, ofrece el programa Natinga, con el objetivo de elevar los estándares de bioseguridad y aptitud sensorial en la industria vitivinícola, lo que permite resguardar la reputación de los vinos argentinos y fortalecer la confianza de productores y consumidores en todo el mundo.
La firma creadora de la iniciativa, TN Coopers, asegura que hay un rigor científico detrás del olfato. A diferencia de los controles tradicionales, el programa Natinga utiliza el asombroso potencial olfativo de perros adiestrados, para identificar moléculas de TCA (Tricloroanisol) y TBA (Tribromoanisol). Estos compuestos son los responsables de los defectos más temidos en la industria del vino, capaces de arruinar partidas enteras. Si bien no son tóxicos, dañan el producto al tapar sus aromas frutales y florales.
Los canes son entrenados desde los dos meses de vida, para detectar trazas imperceptibles para el ser humano y para los equipos de laboratorio convencionales en tiempo real, alcanzando umbrales de hasta 0,2 nanogramos (medida extremadamente pequeña utilizada para medir trazas de sustancias e impurezas. Un nanogramo pesa 1 billón de veces menos que 1 gramo).
Actualmente los animales son capaces de detectar trazas mínimas de haloanisoles con una sensibilidad de entre 10 ng y 0,2 ng, lo que permite garantizar instalaciones libres de contaminantes y proteger la calidad de los vinos y destilados.
Bony y Atenea, bajo la guía de su entrenador, Marcos Briceño, comenzaron el año pasado con las giras por distintos establecimientos. Son dos integrantes destacados de la patrulla, que hacen su trabajo recorriendo las barricas de las principales bodegas mendocinas.
Bony es una experimentada Labrador de olfato infatigable y Atenea una Pastor Belga Malinois, reconocida por su agilidad y precisión extrema
Las Perdices, Los Haroldos, Doña Paula y Catena Zapata, son algunas de las reconocidas bodegas mendocinas que han sido visitadas por éstos dos “especialistas”, para concretar inspecciones técnicas y demostraciones de detección.
Bony, es una experimentada labrador de “olfato infatigable”, según sus entrenadores. Atenea, es una pastor Belga Malinois reconocida por su agilidad y precisión extrema. El año pasado se sumó Clein, otro avezado labrador.
El trabajo del equipo de canes, se realiza bajo un estricto protocolo, que incluye presentaciones técnicas, demostraciones prácticas y la inspección de bodegas, con un sistema de validación cruzada entre animales, lo que asegura fiabilidad absoluta en cada hallazgo.
Controles de calidad, con narices de élite en Mendoza: “tierra del sol y del buen vino”.