El Gobierno de Neuquén continúa con su política de tolerancia cero ante los “ñoquis” y los corruptos en el ámbito de la Administración Pública.
En este sentido, y a través de un decreto firmado por el gobernador Rolando Figueroa, se consumó el despido de una extrabajadora que se desempeñaba como auxiliar de servicio en la Escuela 98 de Plottier.
Se trata de Ángela Herrera, quien fue acusada de falsificar un certificado médico. El Ejecutivo que conduce Figueroa también la denunció ante la Justicia.
Los auditores dieron por acreditado que la mujer incumplió lo normado tanto en el Convenio Colectivo de Trabajo como en el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de Neuquén. En el documento oficial consta que también instruyó a que CPE formalice la correspondiente denuncia penal, para que se investigue la autenticidad del certificado médico expedido el 14 de marzo de 2024.
La investigación empezó el 15 de agosto pasado, luego de que un informe de la dirección general de Salud Ocupacional del CPE advirtiera sobre la existencia de las adulteraciones en cuestión. Los auditores alegaron que hubo “tachaduras o falta de claridad”, en los plazos de reposo.
Ante esas irregularidades, el certificado fue rechazado y eso derivó automáticamente en la consecuente falta de justificación de las inasistencias en las que incurrió la agente durante el período en cuestión. Se indicó, además, que la médica interviniente reconoció la autoría de su firma y la confección original del certificado, pero aclaró de manera categórica que la anotación que modificaba el plazo de reposo no pertenecía a su puño y letra ni constituía una modalidad válida de prescripción.