La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) reúne este miércoles a su Congreso en Roca para definir cómo continuar el conflicto docente, en un escenario marcado por la tensión y la falta de acuerdo con el Gobierno provincial. El debate se anticipa complejo, especialmente porque la mayoría de las seccionales concurren con mandatos de “insuficiencia” respecto de la última propuesta salarial, aunque con variantes en relación al plan de lucha votado y postergado.
La oferta oficial prevé el depósito de una compensación de 250.000 pesos en dos cuotas, además de un incremento del 5,29% en los haberes de marzo. Sin embargo, el rechazo gremial se consolidó cuando comenzaron los análisis en las seccionales. Hasta ahora, definieron la propuesta como insuficiente las delegaciones de Viedma, Bariloche, San Antonio, Valcheta, Catriel, Roca, Sierra Grande, Almafuerte, Regina, El Bolsón y Sur Medio.
En contraste, la seccional de Conesa se inclinó por la aceptación, mientras que otras seccionales como Cipolletti, Allen, Cinco Saltos y Río Colorado mantienen un rechazo frontal y sostienen la continuidad de los paros. Este mapa de posiciones anticipa un Congreso dividido, donde se pondrá en juego la estrategia gremial y la posibilidad de retomar medidas de fuerza.
La “insuficiencia” habilitaría a que Educación liquide la propuesta, aunque el gremio podría resolver nuevas acciones de protesta. La definición será clave para el futuro inmediato del conflicto docente en Río Negro, que ya acumula semanas de tensión y sin avances en la mesa paritaria.
La resolución del Congreso docente marcará el rumbo de la relación entre el gremio y el Gobierno provincial en un contexto de reclamos salariales y demandas por mejores condiciones laborales.