El crecimiento de Vaca Muerta ya no puede analizarse únicamente desde la producción de petróleo y gas. El desarrollo de la actividad hidrocarburífera está modificando las ciudades, las rutas, los paisajes, la economía y los movimientos poblacionales de toda la región, por lo que el desafío comienza a ser cómo planificar el territorio que se está construyendo alrededor de esa producción.
Juan Agustín Carpinello, presidente del Colegio de Arquitectos de Neuquén, brindó detalles en el programa “La segunda mañana”, que se transmite por AM550, luego de participar de la jornada COMEX, donde se abordaron distintos aspectos vinculados con la infraestructura y el crecimiento urbano asociado a Vaca Muerta. En ese marco, planteó que la región debe comenzar a pensarse con una mirada metropolitana y no como un conjunto de ciudades aisladas.
Carpinello sostuvo que el crecimiento puede darse rápidamente, pero que el desarrollo requiere planificación. Frente a la posibilidad de un fuerte aumento poblacional en Neuquén, remarcó la necesidad de anticipar demandas de vivienda, agua, saneamiento, transporte, escuelas y hospitales. También señaló que la expansión urbana puede incluir procesos de densificación y crecimiento vertical, pero siempre acompañados de una estrategia territorial.
Uno de los principales desafíos, según explicó es que la región funciona como un sistema aunque administrativamente se encuentre fragmentada entre distintos municipios. Las rutas, las cuencas, la movilidad laboral, la expansión urbana y los sistemas ambientales no reconocen límites municipales, por lo que propuso avanzar en criterios regionales compartidos para cuestiones como la expansión de las ciudades, el uso del agua, la movilidad, la localización industrial y la preservación de áreas productivas y paisajes.
El presidente del Colegio de Arquitectos también puso el foco en la identidad y en el territorio que existía antes del desarrollo de Vaca Muerta. En ese sentido, planteó la necesidad de definir qué paisaje se quiere conservar y cómo se busca convivir con las bardas, los ríos, el valle productivo y los espacios públicos. “Vaca Muerta es más allá de un yacimiento, es un territorio que se está generando”, sostuvo durante la entrevista.
Finalmente, Carpinello remarcó la importancia de aprovechar el actual desarrollo hidrocarburífero para pensar una transición energética a futuro. Consideró que los recursos que genera Vaca Muerta podrían permitir avanzar en nuevas alternativas y destacó el potencial de Neuquén en energías renovables, como la solar, eólica, hidroeléctrica y geotérmica. El desafío, sostuvo, es comenzar a planificar ahora el territorio que quedará cuando los recursos no renovables eventualmente se agoten.