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El viaducto de la Mosconi ya empezó a tomar forma: trabajan a 17 metros de profundidad para cambiar el ingreso a Neuquén

Ya ejecutan los pilotes que sostendrán el puente elevado sobre la avenida Mosconi, mientras aceleran tareas para ordenar el tránsito y evitar anegamientos en uno de los sectores más transitados de la ciudad.

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Los pilotes ya asoman bajo tierra

El ruido de la pilotera ya marca el ritmo de una obra que busca modificar uno de los puntos más congestionados del ingreso a Neuquén. En el sector de la avenida Mosconi, a la altura de los puentes carreteros, las máquinas trabajan a más de 17 metros de profundidad para construir las bases del futuro viaducto elevado que permitirá agilizar el ingreso desde Río Negro.

La recorrida estuvo encabezada por la jefa de Gabinete municipal, María Pasqualini, junto a equipos técnicos y operativos de la Municipalidad de Neuquén. Allí explicaron que actualmente se ejecutan los 48 pilotes de hormigón armado que sostendrán la estructura principal del puente.

“Detrás mío está la pilotera trabajando para sostener el puente elevado que va a permitir que el flujo vehicular que ingresa de Río Negro a la ciudad de Neuquén sea mucho más ágil”, señaló Pasqualini durante el móvil de la AM550 para el programa “La mañana es de la primera”.

La funcionaria describió la intervención como “una mega obra” que se extiende desde el puente carretero hasta calle Gatica y aseguró que en las próximas etapas comenzará a levantarse la estructura visible del viaducto.

El punto más complicado del tránsito neuquino

La obra apunta directamente a uno de los grandes cuellos de botella del Alto Valle. Según datos municipales, por los accesos a Neuquén ingresan cerca de 150 mil vehículos por día, con picos de circulación concentrados en la zona de los puentes carreteros.

El proyecto busca eliminar las interrupciones constantes que hoy generan los cruces a nivel. La subsecretaria de Infraestructura y Mantenimiento, Mariel Bruno, explicó que el viaducto permitirá elevar el acceso principal mientras las calles inferiores distribuirán el tránsito hacia distintos sectores de la ciudad.

“Lo que buscamos es poner los cruces a distinto nivel para que no tengamos interrupciones en la fluidez del tránsito”, indicó Bruno.

La estructura tendrá cinco carriles, nuevas colectoras y un sistema de circulación pensado para absorber el crecimiento vehicular del área metropolitana.

La obra que también mira al agua

Debajo del movimiento de tierra y hormigón también avanza otro trabajo menos visible, pero central para el sector: la instalación de mega pluviales de 1,20 metros de diámetro a ambos lados de la avenida.

Pasqualini recordó que el objetivo es evitar que el sector vuelva a sufrir problemas durante lluvias intensas como las registradas en 2010 y 2014.

“No queremos tener ningún imprevisto”, afirmó Pasqualini.

Las nuevas cañerías buscan evitar que la antigua traza de la Mosconi continúe funcionando como una barrera que dificulta el escurrimiento del agua durante tormentas extraordinarias.

Trabajos las 24 horas y plazos más cortos

Aunque originalmente el proyecto tenía un plazo estimado de tres años, el municipio aseguró que las tareas avanzan con un esquema intensivo para reducir drásticamente los tiempos.

“Se tomó la decisión de que las empresas neuquinas trabajaran las 24 horas”, sostuvo Pasqualini, quien además remarcó que la obra se ejecuta “con presupuesto propio”.

Actualmente ya hay cuatro pilotes terminados y el siguiente paso será construir los cabezales de hormigón que unirán las fundaciones. A medida que esos apoyos queden listos, comenzarán a levantarse las columnas que sostendrán el viaducto.

Desde el municipio estiman que en entre 20 y 25 días comenzarán a verse las primeras estructuras verticales emergiendo sobre el corredor.

Cambios en las calles para sostener el movimiento

Mientras avanza la obra principal, el municipio también aplica modificaciones en calles alternativas para evitar mayores complicaciones en el tránsito diario.

Durante los últimos días se realizaron tareas de demarcación en Félix San Martín y Perticone, con cambios en sectores de estacionamiento y nuevas restricciones para agilizar la circulación. Además, los sábados dejaron de cobrar estacionamiento medido en parte del sector comercial afectado por la obra.

“Vamos tomando decisiones para mejorar el flujo vehicular y para acompañar al comercio neuquino”, explicó Pasqualini.

En paralelo, el municipio confirmó que en aproximadamente 30 a 40 días comenzará a funcionar el nuevo sistema de semáforos inteligentes que complementará toda la transformación de la denominada Gran Avenida.

Un acceso completamente distinto

El movimiento de máquinas, pilotes y estructuras ya empezó a cambiar la postal habitual del ingreso a Neuquén. Bajo tierra se construyen las bases de un viaducto pensado para resolver uno de los problemas históricos de circulación de la capital y acompañar el crecimiento de una ciudad que cada día recibe más vehículos desde toda la región.

“Este puente y el acceso norte van a hacer que ese flujo ingrese más rápido”, resumió Pasqualini durante la recorrida.

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