¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Vuelo desviado a Neuquén: aseguran que el regreso se decidió por el mal tiempo en Aeroparque y no por un rayo

El jefe de instructores del Aeroclub Neuquén explicó que la aeronave regresó porque las condiciones meteorológicas impedían un aterrizaje seguro en Aeroparque. Además, detalló cómo responden los aviones ante el impacto de un rayo y por qué ese fenómeno forma parte de los escenarios previstos por la aviación comercial.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
Las tormentas obligaron a desviar varios vuelos esa jornada. Según el especialista, el regreso a Neuquén respondió a los protocolos de seguridad establecidos antes del despegue.

El regreso del vuelo de JetSMART a Neuquén despertó dudas entre los pasajeros luego de que trascendiera que la aeronave había recibido el impacto de un rayo. Sin embargo, el jefe de instructores del Aeroclub Neuquén, Alejo Guerrero, aclaró en diálogo con Entretiempo por AM550, que esa no fue la razón que motivó la decisión de los pilotos. Según explicó, el cambio de plan respondió a las condiciones meteorológicas que se registraban sobre Aeroparque Jorge Newbery, donde el aterrizaje dejó de ser seguro.

Guerrero sostuvo que "la vuelta de ese avión a Neuquén no fue por el impacto de un rayo, sino por las condiciones meteorológicas que había en Aeroparque al momento del aterrizaje". En ese sentido, explicó que los pilotos deben respetar una altura mínima durante la aproximación y que, si al alcanzarla no logran visualizar la pista, "el aterrizaje deja de ser seguro". En esos casos, agregó, "deben volver a elevarse o dirigirse al aeropuerto alternativo previsto", que para ese vuelo era Neuquén.

Los protocolos determinaron el regreso del vuelo

El instructor señaló que el impacto del rayo fue un episodio independiente de la decisión operativa. "El avión estaba volando en una zona de tormenta, pero un impacto de rayo, en general, no trae consecuencias para la aeronave", afirmó.

Al explicar cómo actúa una descarga eléctrica sobre un avión, indicó que el fuselaje funciona como una jaula de Faraday. "El rayo impacta sobre el exterior del avión y utiliza a la aeronave como un punto de paso. La descarga circula por el exterior del fuselaje y no tiene contacto con el interior, ni con los pasajeros ni con los equipos", detalló.

También fue categórico al hablar sobre la seguridad de quienes viajan a bordo. "Es imposible que esa corriente llegue a los comandos o a las personas", aseguró. Y agregó: "Nunca se dañó un equipo ni mucho menos una persona que estuviera a bordo. Todo está pensado para que eso ocurra de esa manera".

Guerrero remarcó además que recibir una descarga eléctrica no constituye una situación excepcional en la aviación comercial. Según indicó, "aproximadamente cada 3.000 horas de vuelo un avión comercial recibe el impacto de un rayo", una estadística contemplada por los fabricantes y por los procedimientos de operación.

La revisión técnica siempre es obligatoria

El especialista también explicó que, aunque el impacto no represente un riesgo inmediato, cada episodio obliga a realizar controles antes de que el avión vuelva a despegar.

"Cada vez que un avión recibe el impacto de un rayo, los pilotos lo informan. No se subestima nunca", afirmó. Luego precisó que los mecánicos inspeccionan toda la aeronave para verificar que no existan marcas en el fuselaje, daños en la pintura o cualquier otro detalle que requiera reparación.

"No se trata de daños estructurales ni graves, pero igualmente el avión queda fuera de servicio hasta que los técnicos verifican que todo está en condiciones y autorizan nuevamente su operación", explicó.

Respecto del procedimiento adoptado ese día, Guerrero comentó que otros vuelos también fueron desviados debido al temporal. "Esa tarde-noche hubo varios vuelos desviados porque las condiciones meteorológicas eran realmente muy adversas", señaló. Por eso consideró que "la decisión fue más que acertada" y recordó que "todo tiene un protocolo, todo está estandarizado".

El instructor aclaró que los aeropuertos alternativos se definen antes de cada despegue. "Los pilotos ya conocen cuáles serán sus aeropuertos alternativos en caso de que ocurra una situación como esta", indicó, aunque aclaró que cada empresa establece esos criterios dentro de su planificación operativa.

El especialista destacó que el avión sigue siendo el transporte más seguro

Consultado sobre el temor que generan las tormentas eléctricas entre los pasajeros, Guerrero buscó transmitir tranquilidad. "Siempre es seguro volar", afirmó. Explicó que los pilotos cuentan con radares meteorológicos que permiten detectar tormentas con suficiente anticipación y modificar la ruta si las condiciones lo requieren.

"Las decisiones no dependen solamente del criterio del piloto. Están respaldadas por manuales, procedimientos y límites establecidos por el fabricante", sostuvo. También remarcó que "si el piloto considera que el aterrizaje no es seguro, simplemente no aterriza".

Para el jefe de instructores del Aeroclub Neuquén, la prioridad siempre está puesta en evitar riesgos. "Es preferible tener 200 pasajeros enojados porque llegaron más tarde y no una tragedia", expresó.

Finalmente, insistió en poner el episodio en perspectiva. "Cuando ocurre un accidente aéreo tiene muchísima repercusión porque es algo muy poco frecuente. Mientras estamos hablando hay millones de personas volando en todo el mundo y todas están llegando a destino sin inconvenientes. Las estadísticas muestran claramente que el avión sigue siendo el medio de transporte más seguro", concluyó.



La entrevista completa:

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD