En la meseta de la Región Sur, donde el viento no da tregua y la tierra parece quieta, Calcatreu empezó a moverse. Y con ese movimiento, algo más profundo: una señal. “Calcatreu va a marcar el rumbo de la minería en Río Negro”, lo dice el gobernador Alberto Weretilneck . Y no es solo una frase, es una apuesta.
Los números empiezan a darle forma a esa promesa. Para este año se proyecta una producción de 31.734 onzas de oro, casi una tonelada, y más de 127 mil de plata. El horizonte es todavía más ambicioso: en cinco años, superar las 256.700 onzas de oro. Traducido al mapa económico, es posicionar a Río Negro en un lugar donde antes miraba de costado: el escenario minero nacional.
Pero el impacto no se mide solo en toneladas, se mide en nombres propios. Hoy el proyecto emplea a 202 personas. De ese total, 155 son rionegrinos y 101 viven en Ingeniero Jacobacci. La Ley 80/20 no quedó en el papel, bajó al territorio. Y en un lugar donde el trabajo escasea, eso cambia todo: fija gente, ordena la economía familiar y reactiva la rueda local.
La plata también circula. Más de $2.700 millones ya se movieron en compras dentro de Jacobacci y más de $11.500 millones en la provincia durante 2025. Proveedores, servicios, logística: el derrame empieza a sentirse. No como promesa futura, sino como presente concreto.
Desde el área energética lo confirman. La secretaria Andrea Confini habló de un proyecto en producción, y expresó su satisfacción con los avances: “Pudimos ver el material extraído, con presencia de oro y plata. Esto confirma el inicio de una actividad que genera empleo, impulsa el desarrollo local y se lleva adelante con responsabilidad ambiental”.
Además, agregó: “Río Negro cuenta con más de 60 proyectos en exploración, y Calcatreu funciona como incentivo para atraer nuevas inversiones. A esto se suma la capacitación en localidades como Jacobacci, que permite fortalecer la mano de obra local: hoy el 80% de los trabajadores son rionegrinos, lo que favorece el arraigo y el acompañamiento de la comunidad”.