Tras la denuncia pública de la Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro (ASSPUR), que acusó al Gobierno provincial de persecución sindical por la quita de licencias gremiales a sus principales referentes, el gobernador Alberto Weretilneck salió a dar explicaciones y negó uno de los hechos señalados por el gremio.
ASSPUR denunció que se retiró la licencia gremial a la secretaria general Cesira Mullally y a la secretaria gremial Marisa Albano, además de iniciar un sumario contra esta última. La organización calificó la medida como un ataque directo a la conducción sindical y a los derechos laborales de los trabajadores de la salud.
Consultado en Dina Huapi, en la firma del contrato para poner en marcha el nuevo sistema de agua potable, Weretilneck descartó el quite de licencia en el caso de Mullally. “A la dirigenta de San Antonio Oeste se le autorizó este beneficio el año pasado y está vigente hasta junio”, afirmó, contradiciendo la denuncia gremial.
Respecto a Albano, el mandatario dio una versión diferente: “Nunca tuvo licencia gremial, está ausente del hospital de Viedma desde el 1 de enero. Tiene un sumario por no ir a trabajar, como cualquier empleado que tiene faltas injustificadas en el trabajo”, sostuvo.
El gobernador también remarcó que ASSPUR “no está reconocido” como gremio en la provincia, aunque aclaró que, pese a esa situación, se concedió licencia gremial a la secretaria general y se mantuvo un buen diálogo en la Mesa de Salud. “La situación del sindicato no es un tema que lo hayamos analizado en el Gobierno”, agregó, dejando entrever que el sumario a Albano corre por carriles institucionales de la Función Pública.
Cabe recordar que ASSPUR obtuvo inscripción gremial en diciembre de 2023 y participó de la Mesa de Salud conformada por el ministro Demetrio Thalasselis en 2024, junto a ATE. Sin embargo, el sindicato de los trabajadores hospitalarios no tiene representación en la Función Pública ni en la discusión salarial, lo que limita su capacidad de negociación.
La respuesta de Weretilneck se da en un contexto de tensión creciente con los gremios estatales. ASSPUR había denunciado días atrás que la quita de licencias gremiales constituía un intento de disciplinar y silenciar voces críticas, en línea con fallos de la Corte Suprema que garantizan la libertad sindical. El gobernador, en cambio, planteó que se trata de situaciones administrativas específicas y negó que exista persecución.