El Gobierno de Río Negro dio un paso clave para avanzar con un ambicioso plan para cambiar el destino de los residuos en el Alto Valle. La Provincia aprobó el modelo de contrato para acceder a un crédito de hasta 35 millones de euros de la Agencia Francesa de Desarrollo, que permitirá financiar obras para cerrar seis basurales a cielo abierto y montar un sistema regional de tratamiento y disposición final.
El programa GIRSU Alto Valle alcanzará a Campo Grande, Contralmirante Cordero, Fernández Oro, Cinco Saltos, Cipolletti y Allen. El proyecto contempla tres estaciones de transferencia, tres plantas de clasificación y pretratamiento y un nuevo sitio de estabilización y disposición final. En Cipolletti, además, se proyecta construir un Complejo Socio Ambiental en el predio del antiguo vertedero, destinado también a capacitación, investigación y educación ambiental.
La mayor parte del crédito, unos 25,3 millones de euros, estará destinada a las obras ambientales. Otros 1,4 millones financiarán acciones sociales y educativas y 1,3 millones estarán destinados a fortalecer la administración y gobernanza del sistema. El préstamo tendrá 60 meses de gracia y luego será devuelto en 14 cuotas semestrales iguales y consecutivas.
Uno de los objetivos más importantes será recuperar 62 hectáreas actualmente ocupadas por basurales. El plan contempla el cierre técnico de los seis predios y su recuperación mediante vegetación nativa, aunque la superficie definitiva se determinará después de realizar un relevamiento topográfico. También se busca reducir al menos un 70% la presencia de aves oportunistas y carroñeras vinculadas con los residuos durante los dos años posteriores al cierre.
El nuevo esquema también prevé cambiar la forma en que se procesan los residuos. Se incorporarán tres equipos de tratamiento térmico aeróbico sin incineración, con los que se busca estabilizar e higienizar los desechos, reducir la generación de metano y lixiviados y disminuir la cantidad de basura que termina enterrada. El programa apunta además a evitar unas 35.000 toneladas anuales de gases de efecto invernadero y aumentar la recuperación de materiales reciclables.
El proyecto también pone el foco en los 201 recuperadores urbanos incluidos en el registro provincial. La intención es generar alternativas para que puedan incorporarse a empleos formales, cooperativas o PyMEs, con capacitaciones para las nuevas tareas que demandarán las plantas y estaciones. Además, se prevé que 30 exrecicladores tengan participación en espacios de conducción y toma de decisiones, con una presencia femenina mínima del 50%.
El financiamiento todavía debe avanzar con las instancias correspondientes para su implementación, pero el proyecto ya tiene definido el objetivo: reemplazar los basurales a cielo abierto por un sistema regional de gestión de residuos. Si las obras se concretan, los seis municipios del Alto Valle compartirán infraestructura para trasladar, clasificar, tratar y disponer los residuos, mientras se intenta recuperar ambientalmente las zonas que durante años funcionaron como basurales.