¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Río Negro va por su propio “cinturón maicero” y busca dejar de importar millones

La provincia duplicó el área sembrada con maíz, alcanzó las 28.000 hectáreas y ahora busca sumar otras 10.000 para cubrir un déficit de 103.000 toneladas anuales que obliga a comprarlo fuera de la provincia.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
Miércoles, 07 de octubre de 2026 a las 18:21
PUBLICIDAD
r Alberto Weretilneck puso el foco en el próximo objetivo: “producir acá lo que hoy se compra afuera”.

Río Negro quiere producir el maíz que hoy debe traer de otras provincias y, para conseguirlo, apuesta fuerte al riego y a la ampliación de la frontera agrícola: el área sembrada pasó de 12.000 a 28.000 hectáreas, pero todavía existe un déficit de 103.000 toneladas anuales que representa unos US$22 millones entre producto y logística, por lo que el Gobierno provincial apunta a sumar otras 10.000 hectáreas.

El desafío no es menor. Por sus condiciones geográficas y climáticas, distintos especialistas consideran que la provincia tiene potencial para convertirse en una suerte de “Corn Belt” patagónico, según el portal especializado Infocampo. El crecimiento del maíz está directamente vinculado al fuerte avance de la ganadería, que en los últimos años pasó de 400.000 a 700.000 cabezas bovinas, mientras la eficiencia reproductiva subió del 52% al 62%.

El salto productivo también se refleja en la faena: unas 170.000 cabezas son procesadas anualmente dentro de Río Negro, lo que significa que la cantidad de animales terminados en territorio provincial se multiplicó por cinco. A la par, la provincia pasó de 10 a 25 cabañas bovinas y los remates y exposiciones rurales movilizaron negocios por unos $4.700 millones en bovinos y ovinos.

En ese escenario, el gobernador Alberto Weretilneck puso el foco en el próximo objetivo: “producir acá lo que hoy se compra afuera”. El Valle Medio ya concentra cerca de la mitad de los animales que se engordan en Río Negro y unas 11.000 hectáreas de producciones forrajeras, mientras zonas del Alto Valle y del Valle Inferior muestran nuevas posibilidades para combinar maíz, alfalfa, riego y producción de carne.

La apuesta, en definitiva, es cerrar un círculo que todavía tiene una fuga millonaria: producir más alimento cerca de los rodeos significa reducir costos de transporte, aumentar la recría y el engorde y dejar una mayor porción del valor generado dentro de la provincia. Por eso, desde el Gobierno sostienen que hacen falta nuevas hectáreas bajo riego para alcanzar el autoabastecimiento.

Para acelerar ese proceso, Río Negro obtuvo US$60 millones del Banco Interamericano de Desarrollo destinados a infraestructura productiva, con obras de riego y electrificación. En General Conesa, la infraestructura construida a través del Plan Castello permitirá avanzar hacia Guardia Mitre y Negro Muerto, mientras en el Valle Medio se proyectan obras sobre Margen Norte y en el Valle Inferior continuará la modernización del sistema de riego.

A estas inversiones se suman $10.000 millones para sistemas de riego agrícola y otros $3.000 millones del PAR Maquinaria para incorporar equipamiento agrícola, ganadero y forrajero, además de herramientas financieras y líneas de crédito destinadas a nuevas inversiones. “Toda inversión que haga el Estado va a tener un beneficio enorme”, sostuvo Weretilneck, en una estrategia que busca que la infraestructura pública sea el empujón para que el sector privado multiplique la producción.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD