El traspaso de las rutas 22 y 151 dejó de ser solamente una decisión política y empezó a convertirse en una disputa millonaria entre empresas constructoras. Este jueves, Alberto Weretilneck encabezó la apertura de las ofertas para ejecutar cuatro obras de emergencia en los corredores nacionales, con propuestas que superan los $13.400 millones si se toma la cotización más baja de cada tramo. El acto llegó apenas siete días después de la firma del acuerdo con Nación para administrar los pimeros 337 kilómetros y estuvo acompañado por un fuerte mensaje del gobernador contra el Gobierno de Javier Milei, al que acusó de desinteresarse por el interior del país y de tener aversión por la obra pública.
La apertura de sobres permitió conocer quiénes quieren quedarse con los trabajos y cuánto están dispuestas a cobrar las empresas para reparar algunos de los sectores más deteriorados de ambas rutas. No se trata todavía de adjudicaciones: ahora deberán analizarse las propuestas económicas y cumplirse los procedimientos correspondientes antes de definir quién ejecutará cada intervención.
Ante un Gobierno Nacional que tiene desinterés por el interior y que tiene aversión por la obra pública, queda claro que si no hacíamos esto nos íbamos a transformar en una provincia inviable.
Weretilneck aprovechó el escenario para defender una de las decisiones más importantes de su gestión. "Ante un Gobierno Nacional que tiene desinterés por el interior y que tiene aversión por la obra pública, queda claro que si no hacíamos esto nos íbamos a transformar en una provincia inviable", disparó.
La frase tiene un destinatario evidente. El Gobierno provincial decidió asumir la administración de sectores de dos rutas nacionales que durante años estuvieron bajo responsabilidad de Nación y que acumularon problemas de mantenimiento, deterioro de calzada y reclamos de automovilistas, transportistas y sectores productivos.
"Son rutas que usa el país entero, sabemos la responsabilidad que tenemos y el esfuerzo que exige, pero este desafío nos permite ganar autonomía", sostuvo el mandatario. Y agregó que las condiciones de circulación y transporte determinan si una provincia puede ser competitiva o queda condenada al atraso.
Nueve ofertas para cuatro obras millonarias
En cuanto a los números, el primer tramo de la Ruta Nacional 22, entre el puente sobre el río Colorado y Choele Choel, recibió tres propuestas. Ingeniería y Arquitectura presentó la oferta más baja, por $2.057.853.164. Oriente Construcciones cotizó $2.419.622.780, mientras que Ribeiro SRL presentó una propuesta de $2.216.836.986.
Para los 113,7 kilómetros entre Choele Choel y Chichinales también hubo tres interesados. CECO SA ofertó $3.989.201.651, Ribeiro SRL presentó $4.124.578.375 y CN Sapag cotizó $4.216.454.511. En ese sector se encuentran algunos de los puntos más comprometidos de la calzada, particularmente entre Chimpay y Chelforó, donde están previstas reparaciones de mayor profundidad.
El tercer frente de intervención está en el Alto Valle. Para los 14 kilómetros entre Fernández Oro y Cipolletti, a la altura de Puente 83, Ribeiro SRL presentó una oferta de $4.124.578.375, mientras que CN Sapag cotizó $3.428.815.522. Esta última presentó la propuesta económica más baja para ese sector.
Finalmente, en la Ruta Nacional 151, entre el yacimiento Medanito y el límite con La Pampa, se recibieron tres ofertas. Ribeiro SRL cotizó $3.945.575.463, CECO SA presentó $4.146.465.627 e Ingeniería y Arquitectura ofertó $4.308.953.737.
La suma de las propuestas más económicas para cada uno de los cuatro sectores alcanza los $13.421 millones. El dato merece atención porque supera en aproximadamente $2.703 millones el presupuesto global de $10.718 millones que había anunciado inicialmente el Gobierno provincial. De todas maneras, se trata de una comparación entre ofertas y presupuesto de referencia: todavía falta conocer el resultado de la evaluación y las condiciones finales de contratación.
El plan de Weretilneck tiene tres etapas
Mientras las empresas esperan una definición, el gobernador explicó que la recuperación vial tendrá tres momentos. El primero ya está en marcha y consiste en reparaciones urgentes con personal, maquinaria y recursos de Vialidad Rionegrina. Es el caso de los trabajos que comenzaron sobre la Ruta 151, cerca de Catriel, donde se intervienen los sectores más deteriorados.
La segunda etapa tiene una fecha que el mandatario puso sobre la mesa: marzo de 2027. A través del acuerdo de financiamiento con FONPLATA, la Provincia pretende reactivar obras que quedaron paralizadas bajo la órbita nacional, entre ellas la rotonda de Choele Choel, Puente 83 y un sector de la Ruta 151.
Después llegará una tercera instancia, que apunta a desarrollar un sistema vial más robusto y con una planificación de largo plazo. Para eso habrá que definir proyectos, fuentes de financiamiento y prioridades, en una provincia que tiene corredores fundamentales para la producción hidrocarburífera, la fruticultura y el transporte de cargas.
"Hoy, con este esfuerzo y esta decisión somos más autónomos que antes, vamos a poder decidir por nosotros mismos", insistió Weretilneck.
El traspaso firmado con Nación abrió una nueva etapa para Río Negro. Ahora, con nueve propuestas sobre la mesa y millones en juego, comienza la parte más difícil para el Gobierno: transformar la autonomía que reivindica Weretilneck en asfalto, obras terminadas y rutas que dejen de representar un peligro para quienes las transitan todos los días.