El cambio de jurisdicción empieza a jugarse sobre el asfalto. A una semana de haber firmado con Vialidad Nacional las actas que le permitieron asumir la administración de los primeros 337 kilómetros de las rutas 22 y 151, el gobierno de Alberto Weretilneck abrirá los sobres con las ofertas de las empresas interesadas en ejecutar cuatro obras de emergencia por $10.718.576.797. Es el primer paso concreto para intentar revertir años de deterioro en dos corredores fundamentales para Río Negro, aunque para ver las máquinas trabajando todavía habrá que atravesar la selección de las empresas y los procedimientos administrativos.
La apertura de ofertas se realizará en Viedma y marcará el comienzo de una etapa que el gobernador necesita mostrar con resultados. El pasado jueves 29 de octubre, Weretilneck firmó en la sede de Vialidad Nacional las actas de toma de posesión parcial junto al administrador del organismo, Marcelo Campoy. Aquella rúbrica permitió que Río Negro comenzara a hacerse cargo de la operación, conservación y recuperación de sectores que durante años estuvieron bajo responsabilidad nacional.
Sin embargo, el traspaso no llegó acompañado del dinero del impuesto a los combustibles líquidos que cobra el gobierno nacional, ni de una solución inmediata para los automovilistas.
Las rutas siguen mostrando las consecuencias de años de falta de mantenimiento, con pozos, deformaciones, sectores comprometidos y problemas que se repiten en distintos puntos de sus extensos recorridos. Por eso, la primera respuesta provincial apunta a los lugares considerados más críticos, con una inversión que combina recursos propios y el aporte de una empresa privada.
En ese esquema aparece Oldelval, que aportará aproximadamente $7.168 millones, mientras que el Gobierno rionegrino completará el financiamiento con otros $3.551 millones. La participación de la empresa vinculada al transporte de hidrocarburos representa cerca de dos tercios del presupuesto total y vuelve a poner en evidencia la importancia que tiene la infraestructura vial para el desarrollo de la actividad energética en la región.
Las cuatro intervenciones tendrán un plazo de ejecución de 120 días y contemplan tareas de bacheo superficial y profundo, fresado de pavimento, colocación de nuevas carpetas asfálticas, reconstrucción de bases granulares y terraplenes, recuperación de banquinas y señalización.
La intención oficial es que los trabajos puedan comenzar durante la segunda quincena de noviembre, una vez cumplidas las instancias de contratación y adjudicación.
El mapa de los pozos y las reparaciones
En la Ruta Nacional 22 habrá tres intervenciones. La primera comprenderá 107,5 kilómetros entre el puente sobre el río Colorado y Choele Choel, un sector que necesita recuperar las condiciones de circulación y mejorar sus banquinas. La segunda abarcará otros 113,7 kilómetros entre Choele Choel y Chichinales, con especial atención en el tramo entre Chimpay y Chelforó, donde están previstas las reparaciones de mayor profundidad.
En el Alto Valle, uno de los puntos que concentra mayor expectativa es Puente 83, entre Fernández Oro y Cipolletti. Allí se intervendrán 14 kilómetros, con trabajos sobre la calzada principal, las bases granulares, las banquinas y las colectoras. También está prevista la pavimentación de estas últimas, una obra que el Gobierno proyecta para mediados de noviembre, mientras los carriles centrales continúan cerrados.
Aunque no está presupuestado para esta etapa, el gobierno provincial también pretende acordar con alguna de las empresas que ganen la licitación, la reparación de la rotonda de la ruta 22 en Roca. El financiamiento será con recursos propios.
De todos modos, conviene no confundir esta intervención con la terminación definitiva de la autovía. Los trabajos previstos representan una mejora necesaria para un sector que se convirtió en un dolor de cabeza para miles de usuarios, pero no resuelven por sí solos todos los problemas de conectividad y circulación que arrastra ese corredor.
La cuarta obra estará sobre la Ruta Nacional 151, entre el yacimiento Medanito y el límite con La Pampa. Son 41 kilómetros de un corredor estratégico para la producción hidrocarburífera y el transporte pesado, pero también uno de los sectores donde el deterioro de la calzada se convirtió en una preocupación permanente para quienes deben transitarlo.
De hecho, mientras se prepara la apertura de sobres, Vialidad Rionegrina ya comenzó trabajos de emergencia en las inmediaciones de Catriel, a la altura del kilómetro 109. Las tareas se realizan con personal y maquinaria provincial, utilizando asfalto producido en la planta que el organismo tiene en Allen. Es una primera intervención para atender los sectores más comprometidos sin esperar a que se complete el proceso de contratación de las obras de mayor envergadura.
Falta mucho
La secuencia política y administrativa es clara. Primero fue la declaración de la Emergencia Vial, que le otorgó herramientas a la Provincia para acelerar las intervenciones. Después llegó la firma del traspaso parcial con Nación y ahora aparecen las primeras contrataciones para recuperar sectores deteriorados. El acuerdo general contempla aproximadamente 508 kilómetros de ambas rutas durante un período de 20 años, aunque la primera toma de posesión formalizada comprende 337,62 kilómetros.
Todavía quedan tramos y proyectos pendientes de incorporación, además de intervenciones estructurales que requieren estudios, financiamiento y acuerdos específicos. La rotonda de Choele Choel y distintos sectores de la Ruta 151, entre Cipolletti y Medanito, forman parte de una agenda que no se agota con estas cuatro obras.
Weretilneck ya había advertido que recuperar las rutas no sería una tarea de un día para otro y les había pedido paciencia a los usuarios. Ahora, con los primeros sobres sobre la mesa, comienza a correr otra cuenta regresiva: la de las empresas que deberán hacerse cargo de las reparaciones y cumplir con los plazos establecidos.