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El salvavidas de Weretilneck: Soria necesitó $800 millones para terminar de pagar los sueldos en Roca

El Gobierno de Alberto Weretilneck adelantó 800 millones de pesos de coparticipación para que los municipales de Roca cobraran el 30% de sus salarios sin esperar hasta después del 16 de noviembre. María Emilia Soria necesitó auxilio provincial en medio de las dificultades financieras de una gestión que arrastra un déficit millonario.

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Viernes, 06 de noviembre de 2026 a las 07:25
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Alberto Weretilneck adelantó fondos para que María Emilia Soria completara el pago de salarios municipales pendientes.

María Emilia Soria necesitó un salvavidas financiero de Alberto Weretilneck para completar el pago de los salarios municipales de noviembre. El Gobierno de Río Negro adelantó 800 millones de pesos de coparticipación para que los trabajadores no tuvieran que esperar hasta después del 16 de noviembre para cobrar el 30% de sus haberes que la Municipalidad todavía no había podido cancelar.

El auxilio provincial dejó al descubierto las dificultades de caja de una gestión que ya había cerrado 2025 con un déficit de $5.412 millones y que ahora enfrenta cuestionamientos sobre una de las banderas históricas de la familia Soria: el orden de las cuentas públicas.

El dato no es menor. La intendenta había dispuesto pagar inicialmente el 70% de los salarios y postergar el 30% restante. Para los 1.300 empleados municipales, eso significaba esperar varios días más para completar sus ingresos. Finalmente, la intervención financiera de la Provincia permitió adelantar ese pago.

Los 800 millones de pesos llegaron desde Viedma y evitaron que los trabajadores tuvieran que aguardar hasta después del 16 de noviembre para cobrar la totalidad de sus haberes. Sin ese anticipo, la Municipalidad no tenía previsto completar antes ese compromiso.

La escena tiene un ingrediente político imposible de ignorar. Soria terminó necesitando al mismo gobernador con quien mantiene diferencias y a quien el sorismo suele cuestionar para resolver una obligación básica de su administración. Weretilneck le tendió una mano, aunque no se trató de un subsidio ni de dinero que Roca pueda considerar propio: fue un adelanto de coparticipación que deberá devolver en dos cuotas. El municipio consiguió liquidez inmediata, pero también incorporó un nuevo compromiso financiero para los meses siguientes.

Sin embargo, las dificultades no aparecieron de un día para otro. En abril, Mejor Informado había puesto bajo la lupa las cuentas municipales y revelado que General Roca había cerrado el ejercicio 2025 con un déficit de $5.412 millones. Los ingresos habían alcanzado los $53.720 millones, mientras que los gastos treparon a $59.132 millones. La diferencia mostró que la administración municipal había gastado considerablemente más de lo que recaudó, pese al fuerte crecimiento de los recursos provenientes de las tasas.

Meses después, aquella advertencia contable se trasladó directamente al bolsillo de los trabajadores. El pago en cuotas rompió una tradición que la familia Soria había convertido en una de sus principales credenciales políticas desde 2003: cancelar los salarios municipales completos y en término. Primero fue Carlos Soria, después Martín Soria y finalmente María Emilia. Durante más de dos décadas, el cumplimiento salarial había sido presentado como una muestra de administración ordenada y de autonomía económica frente a otros municipios y al propio gobierno provincial.

La culpa es de "El Niño"

Ahora, la explicación de la intendenta apunta a los gastos extraordinarios provocados por las lluvias y las contingencias asociadas al fenómeno de El Niño. Soria mencionó incrementos en los costos de funcionamiento, las horas extras y las ayudas económicas, además de una mayor demanda de asistencia social. También aseguró que nunca había necesitado un anticipo de coparticipación durante sus siete años de gestión. El argumento busca presentar el episodio como una situación excepcional, pero deja una pregunta incómoda: ¿cómo llegó un municipio que históricamente exhibió solvencia financiera a necesitar dinero adelantado para terminar de pagar los sueldos?

Weretilneck, por su parte, aprovechó el episodio para instalar una discusión que excede largamente el calendario salarial de Roca. El gobernador cuestionó las estructuras de gastos que crecieron por encima de los ingresos y sostuvo que durante años la inflación disimuló las ineficiencias de las administraciones públicas. No necesitó mencionar directamente a Soria para dejar planteado el interrogante sobre la eficiencia del gasto municipal. La crítica impacta de lleno en el relato político del sorismo, que durante años hizo del equilibrio financiero una de sus principales cartas de presentación.

El problema ahora es lo que viene. La Municipalidad deberá devolver los $800 millones adelantados por la Provincia, afrontar el aguinaldo y garantizar el pago de los próximos salarios sin volver a depender de un auxilio externo. Al mismo tiempo, el presupuesto 2027 proyecta gastos por $148.609 millones. Los números adquieren otra dimensión después de que la administración municipal necesitara recurrir a Weretilneck para evitar que sus trabajadores esperaran hasta después del 16 de noviembre para cobrar el sueldo completo.

La contradicción política quedó expuesta. María Emilia Soria busca proyectar su figura más allá de General Roca y aparece como una protagonista de la disputa por la gobernación en 2027. Pero antes deberá explicar qué pasó con la fortaleza financiera que los Soria exhibieron durante más de dos décadas.

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