El 9 de abril es una fecha significativa para la familia real británica, ya que se cumplen 21 años del matrimonio civil entre el rey Carlos III y Camila Parker Bowles. Esta unión, que se celebró en 2005, representa el capítulo final de una historia de amor que atravesó décadas de desafíos y controversias.
La historia de Carlos y Camila comenzó en 1970, cuando se conocieron en un partido de polo y surgió una inmediata atracción. A lo largo de los años, fueron vistos juntos en diversas ocasiones, aunque su relación se interrumpió cuando Carlos fue enviado durante ocho meses al Caribe con la Royal Navy, en un viaje que se cree buscaba separar a la pareja debido a la desaprobación de la familia real. Durante ese tiempo, Camila contrajo matrimonio con Andrew Parker Bowles, un oficial de caballería.
A pesar de esta separación, mantuvieron contacto y la relación volvió a tomar fuerza tras los escándalos que rodearon el matrimonio de Carlos con Diana Spencer, en el que Camila fue señalada como la tercera en discordia. Después de que ambos se divorciaran a mediados de los años 90, y tras la muerte de Lady Di en 1997, su relación se hizo pública y contó con la aprobación de la familia real.
El enlace matrimonial tuvo lugar en el Ayuntamiento de Windsor el 9 de abril de 2005, con una ceremonia civil seguida de una misa oficiada por el arzobispo de Canterbury. La pareja, cercana a los 60 años en ese momento, optó por una boda discreta, sin el esplendor habitual de las bodas reales. La reina Isabel II no asistió a la ceremonia, aunque participó en la celebración posterior.
Además, esta fecha recuerda otro acontecimiento importante para la monarquía británica: el fallecimiento del príncipe Felipe, duque de Edimburgo y padre de Carlos, ocurrido el 9 de abril de 2021 a los 99 años. Su muerte marcó el fin de una era y dejó una profunda huella en la familia real.