El acceso a tecnología no es el único desafío en la educación latinoamericana, sino también la capacidad de los docentes para integrar herramientas digitales en su enseñanza. Un estudio conjunto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Fundación ProFuturo, con apoyo de Fundación Telefónica y Fundación “la Caixa”, destaca que solo el 27% de los educadores en América Latina posee competencias digitales básicas para el uso pedagógico de la tecnología.
El informe, titulado “Aproximación a las competencias digitales de docentes en América Latina”, se basa en un autodiagnóstico realizado a 28.358 docentes de Colombia, Ecuador, Honduras, México, Panamá y Perú entre 2021 y 2024. Los resultados muestran que, aunque los docentes suelen usar herramientas digitales para su desarrollo profesional, no las aplican de forma habitual para innovar en sus prácticas de enseñanza.
Competencias digitales y el autodiagnóstico en Latinoamérica
Las competencias digitales se evalúan en tres áreas clave: pedagogía, ciudadanía digital y desarrollo profesional. En la dimensión pedagógica, solo el 34% alcanza un nivel básico en la selección y creación de recursos digitales, y el 40% en la práctica pedagógica misma. En ciudadanía digital, aspectos críticos como el uso seguro de tecnologías y la protección de datos alcanzan apenas un 31%, dificultando además el abordaje de temas sensibles como el ciberbullying o el grooming.
Por otro lado, las competencias mejor desarrolladas son la autoevaluación (55%) y el autodesarrollo profesional (53%), lo que indica una disposición al aprendizaje y reflexión, aunque con obstáculos para trasladar esos conocimientos al aula.
El estudio resalta que la formación específica en tecnología, especialmente en educación STEM, es el factor que más influye en la preparación pedagógica para integrar tecnología. Los docentes capacitados en estas áreas tienen entre 17 y 20 puntos porcentuales más de probabilidad de alcanzar un nivel básico de competencia. Sin embargo, solo el 27,5% declara haber recibido este tipo de formación.
El nivel de competencia digital autopercibido es mayor entre los docentes de 25 a 30 años y disminuye con la edad. Los mayores de 55 años tienen una probabilidad significativamente menor de alcanzar el nivel básico en las tres áreas evaluadas. El informe aclara que “saber utilizar la tecnología no necesariamente es lo mismo que saber enseñar con ella”.
Respecto a la formación académica, no se evidencian diferencias significativas entre docentes con título universitario y aquellos con formación técnica o secundaria no terciaria. Las brechas aparecen en docentes con posgrado, quienes tienen entre 8 y 22 puntos porcentuales más de probabilidad de alcanzar el nivel básico, según el área evaluada.
El informe también detecta una brecha de género: aunque el 74% de los docentes encuestados son mujeres, los hombres reportan niveles más altos de competencia digital, con diferencias de 9 puntos porcentuales en pedagogía y ciudadanía digital, y 6 puntos en desarrollo profesional. No obstante, los autores sugieren que estas diferencias podrían reflejar sesgos de autopercepción, ya que “las mujeres tienden a tener una autopercepción mucho más baja de sus competencias digitales en comparación con sus colegas hombres”.
Entre los países evaluados, Ecuador lidera en las tres dimensiones con un 35% de docentes que alcanzan el nivel básico en pedagogía, 40% en ciudadanía digital y 51% en desarrollo profesional, gracias a políticas nacionales y cursos masivos en línea (MOOC). Le siguen Perú y México, mientras que Colombia, Honduras y Panamá quedan por debajo del promedio regional.
El informe concluye que para que las herramientas digitales generen aprendizajes de calidad es fundamental que los docentes se apropien de ellas y las usen efectivamente en el aula, por lo que urge implementar políticas regionales y privadas que fortalezcan la formación y el acompañamiento docente.