Con una mezcla de humor, cercanía y preocupación genuina, Alejandro Schujman volvió a la región para presentar su charla "Adolescencia, un desafío posible", una propuesta que interpela de lleno a madres, padres y cuidadores en tiempos de pantallas omnipresentes y vínculos en tensión.
“Mi trabajo es una bendición. Me gusta mucho lo que hago y tengo la suerte de conocer gente linda”, expresó en el programa Tardes de Primera, conducido por Huguex Cabrera por AM550 y 24/7 Canal de Noticias, donde también repasó su intensa agenda y su presente profesional.
Con más de 40 años de trayectoria y décadas trabajando con adolescentes, Schujman no esquivó el diagnóstico: “Estamos cada vez más complicados en lo que tiene que ver con salud mental. Hay trastornos de ansiedad que crecen, depresiones, suicidios consumados, adicciones de todo tipo”.
Sin embargo, lejos de un mensaje apocalíptico, planteó que aún hay margen de acción: “La buena noticia es que hay un montón de cosas que podemos hacer que todavía no estamos haciendo. Los adultos estamos haciendo casi todo al revés”.
Pantallas, límites y soledad
Uno de los ejes centrales de su charla —y de la entrevista— es el lugar de la tecnología en la vida cotidiana. Para el psicólogo, el problema no es solo el uso excesivo, sino la ausencia de acompañamiento adulto.
“Los chicos están muy solos en la inmensidad del universo virtual”, advirtió. Y fue más allá al describir prácticas habituales: “Entran a plataformas donde pueden hablar con desconocidos de cualquier parte del mundo. Puede tocarte un chico de 8 años o un adulto con intenciones peligrosas”.
En ese contexto, cuestionó ciertas ideas instaladas sobre la crianza: “Hay una mala interpretación de la crianza respetuosa. No es dejar que los chicos hagan lo que quieran. El límite es amor, es cuidado, no castigo”.
También alertó sobre fenómenos naturalizados entre adolescentes, como el consumo de alcohol en eventos escolares o el acceso temprano a dispositivos: “¿Celular a los 6 años? De ninguna manera. A los 10 tampoco”.
El rol de los adultos
Schujman puso el acento en la responsabilidad de las familias y en la necesidad de recuperar el sentido común: “Esta es una generación de padres que le tuvo miedo a sus propios padres y ahora le tiene miedo a sus hijos”.
En ese sentido, remarcó la importancia de construir acuerdos y sostener criterios: “En la fisura de los adultos se construye el sufrimiento de los chicos. Necesitan que nos pongamos de acuerdo, que hagamos bloques”.
También destacó el valor de la comunicación cotidiana y del ejemplo: “Muchas veces nuestros hijos nos hablan y nosotros estamos con el celular. ‘Escuchame con los ojos’, le dijo un chico a su papá. Eso es clave”.
Entre las herramientas concretas, el psicólogo propuso algo simple pero potente: reconocer errores. “Tres palabras: ‘perdón, me equivoqué’. Podemos recular, dar marcha atrás y ordenar”, sostuvo, al contar el caso de una familia que decidió retirar el acceso a redes sociales a su hijo.
Para Schujman, no se trata de perfección sino de presencia: “Los chicos nos necesitan absolutamente. Aunque nos digan que somos los peores padres del mundo, nos quieren y les importa lo que pensamos”.
Un desafío posible
La charla “Adolescencia, un desafío posible” —que se presentó este sábado en el Complejo Cultural Cipolletti y este domingo será en Casino Magic de Neuquén— busca justamente eso: generar un espacio de reflexión colectiva.
“Allí trabajamos mucho esto de mirarnos a los ojos, de volver a conectar. Porque los tiempos cambiaron, pero la esencia es la misma”, explicó.
Y cerró con una frase que resume el espíritu de su propuesta y que resonó fuerte en la audiencia: “Después del programa, apaguemos las pantallas y encendamos las miradas. Conectemos con los chicos que nos precisan”.
Quién es Alejandro Schujman
Licenciado en Psicología, escritor y conferencista “Especialista en vínculos“. Padre en constante aprendizaje. Diplomado con honores en la UBA. Su desarrollo profesional en los últimos años se ha enfocado al tratamiento de niños, adolescentes y familias. Especializándose en el área de Orientación a Padres, a través de la implementación de Talleres Psicoeducativos destinados a grupos familiares con niños y adolescentes de diferentes edades.
En los últimos diez años la orientación a familias se ha vuelto un elemento esencial e imprescindible. Uno de los mayores problemas en el ámbito de la salud mental con niños y adolescentes en todas sus manifestaciones son las herramientas que los padres requieren y a menudo no disponen para gestionar el vínculo con sus hijos.