El vino neuquino continúa afianzándose como uno de los principales símbolos de la identidad productiva y turística de la provincia. En el marco de distintas acciones impulsadas por el gobierno provincial y el sector privado, Neuquén profundiza su estrategia para posicionar a la vitivinicultura como motor económico, cultural y gastronómico.
Uno de los pasos más recientes fue la incorporación de la categoría “Embajador del Vino Neuquino” al Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina, presentada durante la Fiesta Nacional del Chef Patagónico. La iniciativa busca integrar producción, gastronomía y turismo bajo una misma identidad regional.
Durante el acto, encabezado por el gobernador Rolando Figueroa, se entregó la primera distinción al sommelier Sergio Landoni, reconocido por su trayectoria en la promoción del vino patagónico y el desarrollo de experiencias enogastronómicas vinculadas a productos regionales.
La actualización del sello forma parte de una política más amplia que busca consolidar al vino como un elemento central de la marca Neuquén. Desde el Ejecutivo provincial destacan que la estrategia apunta a fortalecer el circuito completo: desde los productores y bodegas hasta la gastronomía y el turismo.
En esa línea, la Vendimia Neuquina 2026 marcó un punto de inflexión con una participación más activa del Estado provincial en la promoción del sector. El evento, desarrollado durante marzo, contó con actividades en distintas bodegas y espacios turísticos, integrando al vino con la gastronomía regional y el paisaje patagónico.
“Tenemos que generar un ecosistema que nos permita potenciar nuestra gastronomía, nuestra producción y nuestros vinos”, sostuvo Figueroa durante la presentación oficial de la vendimia, donde además remarcó la importancia de asociar los vinos neuquinos con productos emblemáticos como la trucha patagónica y el chivito del norte neuquino.
Actualmente, el Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina cuenta con 95 distinguidos en toda la provincia, entre establecimientos gastronómicos, productores y embajadores. Con la nueva categoría, el vino neuquino suma un reconocimiento institucional específico dentro de la estrategia turística y cultural provincial.
Desde el gobierno provincial consideran que el crecimiento de la actividad vitivinícola también contribuye a diversificar la matriz productiva de Neuquén, históricamente asociada al petróleo y el gas. En este contexto, el desarrollo del enoturismo aparece como una de las apuestas más fuertes para ampliar la oferta turística y proyectar la identidad patagónica a nivel nacional e internacional.