Con la llegada de la Semana Santa muchas familias se ilusionan con realizar un viaje de placer, con escapar de la rutina durante el fin de semana largo y poder disfrutar de un huevo de Pascua lejos de casa. Sin embargo, como muchas otras veces, el bolsillo marca quiénes pueden y quiénes deben posponerlo. Un reciente estudio reveló cómo se ha encarecido este tipo de planes de esparcimiento.
El Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (INECO-UADE) elaboró en marzo de 2026 el informe de coyuntura titulado Costo de Viajar durante Semana Santa. En dicho trabajo, la casa de altos estudios detalla que, para este período festivo, el costo de viajar se ha incrementado respecto a otros años..
Según se desprende del trabajo de INECO-UADE, una familia tipo (compuesta por dos adultos y dos hijos) necesita $1.176.100 en promedio para hacer frente a una escapada. Este monto equivale, nada más y nada menos, que al 69 por ciento salario medio medido por el índice RIPTE ( sigla que corresponde a Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables).
Viajar…. ¿es cada vez más difícil?
El informe de la UADE pone de manifiesto una realidad: los precios de ciertos destinos turísticos se alejan de la capacidad adquisitiva del trabajador promedio. Con esa suba de precios, una vasta porción de la población no puede costear este tipo de viajes de placer.
Asimismo, el estudio de INECO-UADE marca la brecha que existe entre los costos de alojamiento en diferentes ciudades de la Argentina. En distintas regiones y localidades, el desfasaje es aún más marcado.
¿Patagonia, Litoral o costa bonaerense?: Diferentes valores según la zona
Según el destino que se elija para viajar durante Semana Santa, los precios podrán ser más o menos accesibles. Esta es otra de las variables que destaca el estudio de la UADE.
Entre los destinos más caros para el bolsillo del trabajador argentino, San Carlos de Bariloche se ubica en punta. Para poder cubrir un viaje a esa ciudad rionegrina, una familia deberá invertir el equivalente a 1,38 salarios medios. En menor medida, esta realidad se repite en escapadas a provincias norteñas como Salta y Jujuy, donde también se requiere más de un sueldo.
Si de opciones más accesibles se refiere, el turismo más “gasolero” busca localidades como Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos, o algunos destinos de la costa bonaerense como Mar de Ajó. Estas dos localidades, son ejemplos de destinos turísticos que permiten manejar un presupuesto en línea con los ingresos promedio, gastos que requieren menos del 50 por ciento del salario mensual.
Una realidad para repensar
Las cifras elocuentes del estudio remarcan la necesidad imperante de una revisión en los precios. Revisión que, por un lado, aliviane el impacto de la inflación -que en marzo se espera sea cercana al 3 por ciento- y, por otro, fomente el acceso al turismo nacional de manera más equitativa.
Los analistas concluyen que sólo a través de un equilibrio entre ingresos y costos podría garantizarse que unas vacaciones no se conviertan en un lujo inadmisible. De esa manera se mantendría viva la cultura del viaje y el miniturismo dentro de nuestro país.