Seguramente te ha pasado que ni bien te sientas frente a la computadora para trabajar o estudiar en casa, tu gato se acuesta cómodamente sobre el teclado. Por lo general esta actitud nos causa gracias y le respondemos con palabras de cariño y caricias y esa es la respuesta que buscan.
Durante años se pensó que lo hacían para disfrutar del calor, ya que las laptops suelen levantar temperatura, sin embargo los expertos en comportamiento felino, sugieren que éste hábito va mucho más allá de un simple termostato biológico, se trata en realidad de una sofisticada estrategia de comunicación y demanda de atención.
Según diversos estudios sobre psicología y cognición animal, las dinámicas entre humanos y animales de compañía, demuestran que los felinos observan minuciosamente nuestras rutinas. Ellos saben perfectamente hacia donde dirigimos nuestros ojos, nuestras manos y nuestro enfoque mental durante horas. Por eso, al interponerse entre la pantalla y nosotros, no es que esté actuando de una forma caprichosa, sino que hackea de forma efectiva nuestro centro de atención, para garantizar que nuestro foco esté puesto en él.
Por supuesto que el factor térmico también influye. La temperatura corporal ideal de los felinos, es más alta que la nuestra, por lo tanto, una superficie cálida les permite y descansar y reducir el gasto energético. No obstante, si el calor fuera lo único que buscan, bien podría ser cualquier fuente térmica de la casa, el hecho de que elijan el dispositivo que estamos usando, confirma el componente social y afectivo de su conducta.
Es importante saber cómo respondemos a ésta actitud. Los etólogos advierten que reprenderlo o retirarlo de forma brusca, es un grave error. Este acercamiento del animal, es una manifestación de afecto y un intento de compartir espacio, con su figura de referencia. Castigar éste comportamiento que nace de un deseo de vincularse, puede dañar el lazo de confianza y generarle ansiedad.
Para lograr una buena convivencia tecnológica, los especialistas recomiendan una zona de descanso alternativa, por ejemplo un almohadón o una manta cómoda sobre el escritorio, a una distancia que les permita observar y sentirse acompañado, sin ocupar el espacio de trabajo.
También se puede establecer un tiempo de juego activo antes de comenzar la jornada laboral o de estudio y ofrecerle juguetes interactivos para ayudarlo a canalizar su energía.
Cuando el gato opte por usar su propio espacio en lugar de invadir el teclado, es importante recompensarlo, con caricias o algo comestible. De ésta forma, va a asimilar que puede disfrutar de la cercanía y el confort, sin interrumpir las tareas de su tutor.