En una ciudad donde el turismo y los productos regionales forman parte de la vida cotidiana, cada vez son más los emprendimientos que buscan diferenciarse con una identidad propia. Ese fue el camino que eligieron Roxana Enrique y Víctor Carril cuando decidieron crear TemplArte, una fábrica artesanal dedicada a la elaboración de alfajores en San Martín de los Andes.
Lo que comenzó como una iniciativa familiar terminó convirtiéndose en un proyecto de vida. La propuesta surgió de su interés por la producción artesanal y de la necesidad de ofrecer alternativas para quienes deben seguir una alimentación libre de gluten.
"Queríamos hacer productos ricos y de calidad, pero que también pudieran disfrutar las personas celíacas", cuentan sus creadores, que hoy trabajan de manera conjunta en cada etapa del emprendimiento.
Sabores clásicos y opciones sin gluten
La elaboración artesanal es una de las marcas distintivas de la firma. Entre las variedades más elegidas aparecen los tradicionales alfajores de dulce de leche bañados en chocolate blanco y negro, a los que se suman versiones con Oreo, pasta de maní, frambuesa y una opción granizada con trozos de chocolate semiamargo.
Sin embargo, una parte importante de la producción está orientada al segmento sin gluten. Allí elaboran alfajores de coco, merengue, chocolate y frambuesa, desarrollados bajo cuidados específicos para garantizar su elaboración.
La apuesta, explican, es demostrar que una alimentación con restricciones no tiene por qué resignar sabor ni variedad.
Un producto que también buscan los turistas
En destinos turísticos como San Martín de los Andes, los productos regionales suelen convertirse en parte de la experiencia de viaje. Muchos visitantes buscan llevarse un recuerdo gastronómico del lugar y los alfajores aparecen entre las opciones más elegidas.
Para los responsables de TemplArte, uno de los momentos más gratificantes ocurre cuando los turistas regresan para volver a comprar o recomiendan los productos después de probarlos.
La demanda adquiere además un valor especial entre quienes necesitan consumir alimentos sin gluten y encuentran pocas alternativas durante sus viajes.
Crecer sin perder el espíritu artesanal
Además de los alfajores, el emprendimiento produce prepizzas y proyecta incorporar nuevas opciones gastronómicas, entre ellas empanadas y tartas.
Mientras Roxana se enfoca principalmente en la elaboración, Víctor concentra gran parte de su trabajo en el área comercial y el vínculo con los clientes. Esa división de tareas les permitió consolidar una iniciativa que sigue creciendo en la cordillera neuquina.
Sus próximos objetivos apuntan a ampliar la llegada a otros comercios y localidades, fortalecer la línea sin gluten y generar nuevas oportunidades laborales en la comunidad.
Una marca con sello patagónico
Para sus creadores, la identidad del emprendimiento está estrechamente ligada a San Martín de los Andes. Los paisajes de montaña, los bosques, los lagos y el ritmo de vida de la ciudad forman parte de la impronta que buscan transmitir en cada producto.
Con cinco años de trayectoria, TemplArte continúa apostando por una producción artesanal hecha en la cordillera neuquina, con la mirada puesta en crecer sin perder aquello que le dio origen: la cercanía, el trabajo manual y el sabor de lo local.
Dónde encontrarlos: en Instagram, a través de la cuenta @templ_arte.