La coach, speaker y autora Maggie Leri presentó su libro Brava en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, una obra profundamente autobiográfica donde aborda el miedo, la vergüenza, los vínculos familiares y el impacto que tuvo en su vida el diagnóstico de esclerosis múltiple.
“Viví gran parte de mi vida con mucho miedo y vergüenza, entonces me costaba expresar lo que sentía o lo que me pasaba. Ese cuaderno personal era el lugar donde encontraba refugio”, contó la autora en diálogo con Mejor Informado al recordar cómo nació su necesidad de escribir.
Leri explicó que el libro “siempre existió” porque escribe desde pequeña, aunque durante años no tuvo el coraje de compartir su historia públicamente. Todo cambió cuando, a los 40 años, recibió el diagnóstico de esclerosis múltiple.
“Durante mucho tiempo permanecí en silencio. Si alguien me veía caminar mal, decía que estaba lesionada o cansada; no tenía el coraje de contar lo que realmente me pasaba”, relató.
Dos años después decidió hacerlo público en sus redes sociales y, según contó, ese paso transformó su vida. “Pasé de vivir en la oscuridad y en mi propio mundo a convertirme, de alguna manera, en referente para muchas personas en relación con la resiliencia, la lucha y la forma de afrontar lo que nos sucede”, expresó.
“Durante mucho tiempo permanecí en silencio. Si alguien me veía caminar mal, decía que estaba lesionada o cansada; no tenía el coraje de contar lo que realmente me pasaba”, relató.
La autora señaló que a partir de entonces comenzó a recibir una pregunta recurrente: “¿Cuándo vas a publicar un libro?”. Así nació definitivamente Brava, una obra que tardó seis años en terminar.
“Es un libro que habla de mi vida y también de las personas que forman parte de ella, así que tuve mucho cuidado en cómo contar cada historia: desde el relato y no desde la culpa”, explicó.
Sobre el impacto que genera en los lectores, Leri sostuvo que la identificación nace de la honestidad del relato. “Creo que quienes leen Brava se sienten identificados porque es un libro de la vida real. Muchos tenemos conflictos con nuestros padres, miedos, inseguridades, baja autoestima o relaciones que nos hacen daño. La magia del libro está justamente en que no hay nada mágico: hay verdad”, afirmó.
La escritora también reveló que una de las partes más emotivas del proceso fue narrar la relación con sus padres, especialmente con su papá fallecido y el vínculo que luego reconstruyó con su madre.
“Las emociones que atravesé fueron muchas: culpa, miedo, amor y empatía. Sobre todo empatía hacia mí misma y hacia los demás a partir del diagnóstico”, concluyó.