La intención del Gobierno nacional de derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida popularmente como Ley de Etiquetado Frontal, generó preocupación entre profesionales de la nutrición y organizaciones vinculadas a la salud pública.
Durante una entrevista en el programa La Segunda Mañana, que se emite por AM550 La Primera, la nutricionista Fabiana Echevarría sostuvo que eliminar los octógonos negros que advierten sobre excesos de azúcar, sodio, grasas o calorías sería una medida regresiva si no está acompañada por una propuesta mejor.
Actualmente, el proyecto que circula propone la derogación de la norma, aunque todavía resta conocer cuál será su recorrido legislativo y si surgirán modificaciones o alternativas dentro del debate parlamentario.
Qué es la Ley de Etiquetado Frontal y para qué sirve
La ley obliga a que los alimentos y bebidas que superan determinados niveles de nutrientes críticos exhiban sellos de advertencia visibles en sus envases.
Según explicó Echevarría, estos octógonos permiten que el consumidor identifique rápidamente cuándo un producto contiene exceso de sodio, azúcar, grasas saturadas o calorías, información que muchas veces resulta difícil de interpretar en la tabla nutricional tradicional.
“Es un sistema que ayuda a realizar elecciones más conscientes y a saber realmente qué estamos comprando”, señaló.
El impacto que tuvo en los consumidores y en la industria
Aunque reconoció que muchas personas continúan comprando productos con sellos de advertencia, la especialista aseguró que la norma produjo cambios tanto en los hábitos de compra como en la oferta de productos.
Uno de los efectos más relevantes fue la reformulación de alimentos por parte de algunas empresas para evitar los octógonos.
Según explicó, varias compañías redujeron cantidades de sodio, azúcar u otros aditivos para ofrecer productos sin sellos, una estrategia que terminó ampliando la disponibilidad de opciones consideradas más saludables.
“Si no querés que tu producto tenga un sello, modificá la formulación y bajá los nutrientes críticos”, resumió.
Más que octógonos: una ley con alcance amplio
Uno de los puntos menos conocidos de la normativa es que no se limita al etiquetado de envases.
La ley también establece regulaciones sobre:
- Publicidad dirigida a niños.
- Entornos escolares saludables.
- Estrategias de marketing en productos alimenticios.
- Promoción y patrocinio de determinados eventos.
Echevarría recordó que algunas marcas dejaron de utilizar personajes infantiles en los envases de cereales y otros productos debido a las restricciones incorporadas por la norma.
La intención, explicó, es evitar que los niños elijan alimentos ultraprocesados por la presencia de figuras atractivas y no por sus características nutricionales.
¿Argentina tiene uno de los sistemas más exigentes?
De acuerdo con la especialista, el sistema argentino figura entre los más estrictos de la región en cuanto a criterios para determinar cuándo corresponde un sello de advertencia.
Comparó el modelo local con los utilizados en otros países del MERCOSUR y señaló que existen diferencias importantes.
Mientras algunos países utilizan escalas de colores o sistemas de advertencia menos exigentes, Argentina adoptó un esquema que establece límites más estrictos para la declaración de nutrientes críticos.
Echevarría aclaró que la normativa es perfectible y que podrían analizarse mejoras, pero sostuvo que cualquier modificación debería elevar los estándares y no reducirlos.
El debate regional y la posibilidad de cambios
Paralelamente a la discusión local, desde hace años existen conversaciones dentro del MERCOSUR para avanzar hacia sistemas de etiquetado armonizados entre los países miembros.
La nutricionista consideró que una eventual unificación podría ser positiva si incorpora herramientas más precisas para informar al consumidor.
Como ejemplo, mencionó la posibilidad de complementar los sellos con escalas que permitan diferenciar entre niveles moderados y altos de exceso de nutrientes.
Sin embargo, advirtió que hasta el momento no existe una propuesta concreta que reemplace la ley actual con un mecanismo más completo.
Por qué preocupa a los especialistas en salud
Para los profesionales vinculados a la nutrición, el principal cuestionamiento es que la iniciativa conocida hasta ahora propone simplemente eliminar la norma.
“Lo preocupante es que se plantea derogar la ley sin presentar una alternativa superadora”, sostuvo Echevarría.
Desde esta perspectiva, la medida podría afectar el acceso de los consumidores a información clara sobre los productos alimenticios y reducir los incentivos para que la industria continúe reformulando alimentos con menores niveles de ingredientes críticos.
El impacto en la vida cotidiana
La discusión trasciende a la industria alimentaria y alcanza directamente a millones de consumidores.
Personas con hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares o problemas renales utilizan estos sistemas de advertencia para identificar productos que podrían afectar su salud si se consumen con frecuencia.
Además, especialistas consideran que la información visible en los envases cumple una función educativa, especialmente en contextos donde la lectura de tablas nutricionales resulta compleja para gran parte de la población.