En Neuquén capital, las personas pueden llevar sus medicamentos vencidos o en desuso al Centro de Salud Almafuerte durante la semana del 1 al 8 de septiembre, entre las 9 y las 16, para garantizar una disposición final segura. La iniciativa busca evitar que los fármacos terminen en la basura, el inodoro o los desagües.
La campaña fue impulsada por el personal de farmacia del centro de salud, que instaló un dispensador en la sala de espera para que los pacientes puedan depositar aquellos medicamentos que ya no necesitan o que están vencidos.
La medida se enmarca en una problemática ambiental conocida como farmacontaminación: la presencia de medicamentos y sus principios activos en el ambiente. Una disposición inadecuada puede afectar el agua, el suelo y los ecosistemas y contribuir, entre otros problemas, a la aparición de resistencia a los antimicrobianos.
Qué hacer con los medicamentos vencidos
La recomendación es revisar el botiquín del hogar, separar los medicamentos vencidos y aquellos que quedaron de tratamientos anteriores y consultar en un establecimiento sanitario o farmacia que cuente con un contenedor habilitado para su recepción.
Los medicamentos no deben arrojarse a la basura ni al inodoro como método habitual de descarte. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) advierte además que la fecha de vencimiento marca el momento a partir del cual ya no se encuentra garantizada la seguridad ni la conservación plena de la eficacia del producto.
La directora del Centro de Salud Almafuerte, Brenda Quinchahual, explicó que la campaña surgió a partir de un proyecto presentado por el personal de farmacia.
“Es una iniciativa del personal de farmacia que presentó un proyecto de trabajo, y se definió colocar en la sala de espera un dispensador para que los pacientes pongan la medicación que ya no necesitan o está vencida”, destacó.
La situación es frecuente cuando una persona termina un tratamiento, recibe una nueva indicación médica o debe cambiar una medicación.
“Hay mucha gente que le suspenden su medicación y se la rotan por otra; y no se sabe qué hacer con la medicación en su domicilio cuando se le vence o no deben tomarla más”, señaló Quinchahual.
Por qué los medicamentos no deben terminar en la basura
Los medicamentos contienen principios activos capaces de producir efectos biológicos. Por eso, que un producto haya dejado de ser utilizado no significa que sus componentes dejen de representar un problema si son liberados de manera inadecuada al ambiente.
La información oficial señala que los medicamentos pueden llegar al ambiente por distintas vías, entre ellas la eliminación directa de productos no utilizados o vencidos en la basura o a través de lavamanos, inodoros y otros desagües.
La farmacontaminación puede afectar agua, suelo y ecosistemas. Entre las consecuencias que se estudian se encuentra también su relación con la resistencia a los antimicrobianos, uno de los problemas sanitarios de alcance global.
Los productos farmacéuticos forman parte de los denominados contaminantes de preocupación emergente. Entre ellos se encuentran analgésicos, antibióticos, ansiolíticos, antihipertensivos y hormonas, entre otros.
Cómo funciona el circuito de disposición final
Los medicamentos recolectados en los contenedores son incorporados a un circuito específico de gestión de residuos.
En el caso de esta campaña, los productos se colocan en bolsas rojas, correspondientes al circuito de residuos patogénicos. Luego son retirados por Bassa, empresa especializada en gestión de residuos patogénicos que cuenta con contrato vigente con la Municipalidad de Neuquén.
La empresa también realiza una vez por mes el vaciado de los contenedores ubicados en farmacias de la ciudad. Los medicamentos son trasladados bajo las condiciones de seguridad correspondientes hasta su destino final.
El circuito continúa en el Complejo Ambiental Neuquén (CAN), donde los medicamentos son tratados mediante incineración en un horno pirolítico a altas temperaturas. De esta manera se busca destruir los principios activos y evitar que los fármacos terminen en vertederos o cursos de agua.
Neuquén cuenta con una red de 85 farmacias
La campaña del Centro de Salud Almafuerte forma parte de una red más amplia de recolección existente en la ciudad.
Actualmente, Neuquén capital cuenta con 85 farmacias distribuidas en distintos barrios, nucleadas a través de los Colegios de Farmacéuticos, la Asociación de Farmacias y establecimientos pertenecientes a mutuales.
Por eso, ante la duda sobre dónde llevar un medicamento vencido, una alternativa es consultar en la farmacia o establecimiento sanitario más cercano si dispone de un contenedor para este tipo de residuos.
Esto permite evitar que cada hogar resuelva individualmente el descarte de un producto que puede requerir un tratamiento específico.
Una oportunidad para revisar el botiquín del hogar
La campaña también funciona como una oportunidad para ordenar los medicamentos almacenados en casa.
La ANMAT recomienda conservarlos en su envase original y con su prospecto, en lugares secos, protegidos de la luz y fuera del alcance de niños y niñas. También aconseja respetar las condiciones particulares de conservación indicadas para cada producto.
Al revisar el botiquín conviene identificar tres grupos:
- Medicamentos vencidos, que ya no deben utilizarse.
- Medicamentos de tratamientos finalizados, que ya no son necesarios salvo nueva indicación profesional.
- Medicamentos cuya indicación fue modificada, por ejemplo, cuando un profesional los reemplazó por otro producto.
En estos casos, la alternativa segura es consultar dónde pueden ser recibidos para su disposición final.
También habrá asesoramiento sobre tratamientos crónicos
Durante esta semana, el equipo de farmacia del Centro de Salud Almafuerte también ofrece un Consultorio de Adherencia al Tratamiento.
La atención se realiza los lunes de 13 a 16, sin turno y a demanda, y está destinada a acompañar, asesorar y realizar el seguimiento de personas que tienen tratamientos o toman medicación crónica.
La propuesta permite abordar otra situación frecuente: no solo qué hacer con los medicamentos que sobran, sino también cómo utilizarlos correctamente y sostener tratamientos indicados por profesionales de la salud.