¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Mundial 2026: cómo afecta el estrés de un partido al sistema cardiovascular

Expertos explican cómo el estrés emocional durante un partido clave activa el sistema cardiovascular con un perfil único y qué riesgos implica para personas con enfermedades cardíacas.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
El estrés de ver un partido afecta el corazón de forma distinta al ejercicio y al peligro real

Observar un encuentro decisivo de la Selección nacional genera una activación del sistema cardiovascular que difiere notablemente de la provocada por el ejercicio físico o una situación de peligro real, como un asalto o una catástrofe. Según el Dr. Martín Lombardero, especialista en cardiología, aunque los tres escenarios estimulan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la liberación de hormonas como adrenalina y cortisol, cada uno lo hace con perfiles neuroendocrinos, vasculares e inmunológicos específicos que modifican el riesgo cardiovascular.

El Dr. Lombardero, miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología y autor del libro “El corazón es consciente”, destacó que “ver un Mundial estresa al corazón de forma distinta”. Explicó que existen tres tipos de estrés agudo o transitorio: el que responde a un peligro real, el que se genera por el ejercicio físico y el estrés emocional del hincha, que es un fenómeno evolutivamente moderno y desajustado. “Los tres escenarios elevan la frecuencia cardíaca, la presión arterial, liberan adrenalina y cortisol, y aumentan el azúcar en sangre”, detalló.

En situaciones de peligro, la liberación de adrenalina puede superar los 10.000 pg/dl en cuestión de segundos, redirigiendo la sangre hacia músculos y cerebro, mientras que otros órganos reciben menos flujo. Este estrés es intenso pero de corta duración. Si el peligro se supera, el sistema simpático se apaga rápidamente, restaurando el equilibrio.

Por otro lado, el ejercicio físico también eleva cortisol, adrenalina y presión arterial, pero su característica principal es la vasodilatación, mediada por la liberación de óxido nítrico en las arterias. Esto incrementa el flujo coronario y el sistema parasimpático interviene para volver al equilibrio en minutos. Esta respuesta está adaptada evolutivamente y resulta beneficiosa para la salud cardiovascular.

Los riesgos a la salud durante un partido

En cambio, el estrés del hincha es fluctuante y químicamente complejo. Durante un partido clave, el espectador experimenta emociones como miedo, rabia, esperanza, euforia, frustración y alivio en rápida sucesión. “El cerebro emocional interpreta el partido como una amenaza, pero a diferencia del peligro real, no hay descarga motora: el cuerpo se prepara para correr o huir, pero permanece sentado en el sillón”, señaló Lombardero. Esta situación puede mantener la presión arterial y la taquicardia elevadas durante horas tras el partido.

Un estudio realizado en una copa europea demostró que pacientes con cardiopatías mantuvieron la presión arterial alta varias horas después de un partido. Por esta razón, el especialista recomienda evitar realizar ejercicios intensos inmediatamente después de ver un encuentro decisivo, ya que el cuerpo necesita un tiempo para recuperarse y no un estímulo adicional.

En cuanto al riesgo, el Dr. Lombardero indicó que el peligro real representa la mayor amenaza para quienes tienen enfermedad coronaria no tratada. En contraste, el ejercicio es el menos riesgoso, pues reduce el riesgo de muerte súbita entre 7 y 8 veces y el de infarto hasta 50 veces. El estrés del hincha se encuentra en un punto intermedio. Durante el Mundial de 2006 en Alemania, se observó que la incidencia de eventos cardiovasculares agudos fue 2,6 veces mayor en comparación con períodos sin Mundial, especialmente en hombres con antecedentes cardíacos.

El estrés de ver un partido afecta el corazón de forma distinta al ejercicio y al peligro real

“Ver el partido decisivo no es como hacer una ergometría sentado, pero tampoco es como estar frente a un peligro real. El fútbol puede gatillar eventos cardiovasculares en personas con factores de riesgo previos, pero también aporta un beneficio social importante: compartir el partido en familia o con amigos libera oxitocina, fortalece vínculos y modera en parte la respuesta al estrés”, concluyó el experto.

Para quienes tienen alguna alteración cardiovascular, el especialista recomienda controlar el estado emocional y regularlo conscientemente, ya que “la mente cree en gran parte lo que uno mismo le dice”. Así, se puede proteger el corazón durante eventos de alta carga emocional como un Mundial de fútbol.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD