Mientras la atención del mundo se enfoca en el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán y se habla de la destrucción, las bajas humanas y la capacidad armamentista de los países, hay otros seres vivos que están sufriendo y también son víctimas, los animales.
Varios medios de Dubái, informaron que decenas de perros y gatos han sido abandonados en las calles, algunos atados a postes o tachos de basura sin agua ni comida, luego de que las familias huyeran de la guerra.
Quienes toman esta cruel decisión, argumentan que se ven obligados por las restricciones y los costos del viaje para trasladarlos.
Otros aseguran haber intentado llevarlos, pero al llegar a la frontera con Omán, por donde habitualmente escapan, son obligados a dejarlos.
Un hombre encontró una gata y cuatro gatitos dentro de una jaula en la puerta de una casa, con una nota explicando la razón del abandono.
Los veterinarios de Dubái afirman que desde que comenzó el conflicto, se multiplican los casos de perros y gatos abandonados en las calles.
Pero hay algo aún más desgarrador en éstas historias, varios profesionales informaron que muchas de las personas que dejaban el país, solicitaron la eutanasia para sus animales, porque no querían complicarse con los costos de trámites o reubicación.
Aunque parezca incomprensible, las personas que huyen de las amenazas de la guerra, dejan a sus animales librados a su suerte.
Los voluntarios de los centros de rescate han reportado cientos de abandonos, lo que significa que los refugios están al borde del colapso.
K9 Friends Dubái, un grupo de adopción de perros, informó en las redes sociales estar abrumado por la cantidad de llamadas reportando cachorros abandonados o dueños que querían dejar a los suyos.
Un voluntario que prefirió permanecer anónimo manifestó, “aquí no hay un sistema de refugios adecuado y a gran escala que pueda manejar esto, los pocos lugares que existen siempre están llenos, todos los días recibo mensajes de gente que dice que si no reciben su perro o su gato, lo abandonarán en la calle”.
Los veterinarios de Dubái afirman que desde que comenzó el conflicto, se multiplican los casos de perros y gatos abandonados en las calles.
Pero hay algo aún más desgarrador, varios profesionales informaron que muchas de las personas que dejaban el país, solicitaron la eutanasia para sus animales, porque no querían complicarse con los costos de trámites o reubicación.
War Paws, una organización benéfica que se ocupa de los animales en tiempos de conflicto, afirma que es incomprensible que un país rico como Emiratos Árabes, tenga tales niveles de abandono.
Y esto no es sólo una realidad aquí, también ocurre en Irak y Ucrania.
Abandonar a los animales en la frontera o en las calles, sin agua ni comida, sin la posibilidad de que queden en algún refugio o en algún lugar seguro, no tiene excusa.
Es comprensible el horror de la guerra y la urgencia por salvar vidas humanas, pero ésta otra realidad deja al descubierto el egoísmo y la falta de empatía de algunos hombres que olvidan la lealtad, la fidelidad y el amor incondicional de ese animal no humano que los acompañó, que jamás los abandonaría y si fuera necesario, daría la vida por ellos.