La historia de Tomás Valentín Gómez comenzó en una parroquia de San Luis y llegó hasta uno de los lugares más importantes de la Iglesia Católica. A los 27 años, este joven oriundo de Santa Rosa del Conlara participa en Francia de la confección de las vestiduras que utilizará el papa León XIV durante su visita al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
Su vínculo con la Iglesia nació cuando era muy chico. Su abuelo materno lo llevaba a misa y, a los cinco años, comenzó a colaborar en el servicio del altar. Allí surgió su interés por las vestimentas de los sacerdotes y por los colores que cambian de acuerdo con el calendario litúrgico.
En 2016, mientras colaboraba con una parroquia de Villa de Merlo, Tomás propuso confeccionar nuevos ornamentos junto con la sacristana. Poco después, su madre le regaló una máquina de coser y aquella tarea que había comenzado como una forma de ayudar a su comunidad empezó a transformarse en un oficio.
Los pedidos fueron creciendo y llegaron desde distintos puntos del país. Sacerdotes de San Luis, La Rioja, Córdoba y otras provincias comenzaron a recurrir a su trabajo. También confeccionó piezas para la Catedral de Buenos Aires, algunas de las cuales son utilizadas por el arzobispo. Con ese crecimiento nació su propio proyecto, JOSEPH, inspirado en San José.
En 2019, mientras estudiaba abogacía, tuvo además la posibilidad de participar de una experiencia de servicio litúrgico en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Allí colaboró en el altar y la sacristía y tuvo un encuentro con el entonces papa Francisco. Durante ese viaje también conoció Lourdes por primera vez y quedó marcado por el lugar.
Después de regresar a la Argentina, Tomás ingresó durante tres años al seminario de su diócesis y luego comenzó la Licenciatura en Protocolo y Ceremonial. Mientras avanzaba en su formación profesional, retomó la confección de ornamentos y comenzó a desarrollar su proyecto personal.
En agosto de 2025 regresó a Lourdes como voluntario. Lo que inicialmente iba a ser una estadía de apenas dos semanas terminó extendiéndose. Allí colaboró en las celebraciones, acompañó a peregrinos, participó como ceremoniero y también tocó el órgano y cantó en misas en español e italiano. En enero de este año recibió una nueva invitación del rector del santuario para regresar.
Pocas semanas después de su regreso a Francia apareció una oportunidad que no estaba en sus planes. Tomás fue convocado para trabajar junto a la hermana Marta, responsable del taller de costura del santuario, en la preparación de los ornamentos para la visita de León XIV. “Fue una sorpresa enorme”, contó al recordar cómo surgió la propuesta.
El trabajo incluye la casulla que utilizará el Papa durante la misa, una mitra y una estola blanca, además de prendas destinadas a los sacerdotes y diáconos que participarán de la celebración. También prepararon una estola para algunos momentos de la visita, entre ellos el paso del Pontífice por la Gruta de las apariciones y la tradicional procesión de las velas.
El conjunto tendrá al verde como color predominante, porque la misa se celebrará durante un domingo del Tiempo Ordinario. Las piezas incorporan detalles en blanco y dorado, una gran cruz, una rosa bordada y el escudo papal. La elaboración demandó alrededor de un mes y medio debido a la complejidad del trabajo artesanal.
León XIV visitará el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes el 26 y 27 de septiembre, y allí estarán presentes las prendas confeccionadas por Tomás y la hermana Marta. El joven sanluiseño todavía no sabe si tendrá la posibilidad de encontrarse personalmente con el Papa durante esos días.
Lo que sí tiene claro es el significado de haber llegado hasta allí. Lo que comenzó con una tarea en una parroquia de Merlo y una máquina de coser que le regaló su madre terminó convirtiéndose en un oficio que ahora tendrá una presencia especial durante una visita papal. Una historia que comenzó en San Luis y que, puntada a puntada, llegó hasta Lourdes.