Muchos perros comen pasto, sus tutores se preguntan si es un comportamiento normal o un problema de salud. La mayoría de los expertos coinciden en que la ingesta de pasto no suele indicar una dolencia, ni requiere intervención inmediata.
Una de las creencias más difundidas es que lo hacen para provocar el vómito, sin embargo ésta hipótesis no tiene un respaldo sólido. Que los perros coman pasto no es necesariamente negativo.
Desde la organización benéfica Dogs Trust, explican que se trata de un comportamiento instintivo, heredado de sus ancestros. Algunos estudios mostraron que comer plantas, fue históricamente común entre los perros salvajes. Ésta conducta se asocia con su naturaleza de animales omnívoros y con la necesidad de incorporar fibra vegetal a la dieta. Algunos investigadores sostienen que los perros disfrutan el sabor y la textura del pasto, especialmente el que es fresco y de tallo largo, tal como si fuera una golosina.
Además, es necesario incorporar fibra en su dieta, para facilitar la digestión y que puedan evacuar con normalidad, el pasto colabora a que esas funciones corporales sean más fluidas.
Aunque el pasto en sí mismo no resulta perjudicial, se recomienda no incentivar su consumo ya que existen riesgos vinculados con su ingesta. Entre ellos, la posibilidad de contraer enfermedades parasitarias, como el gusano pulmonar, a través de babosas o caracoles que se hayan desplazado por el césped.
También la presencia de fertilizantes o pesticidas, pueden representar un peligro añadido. Cuando el animal come pasto y vomita de forma repetida, o muestra signos de incomodidad, es momento de prestar atención. Síntomas como diarrea, vómitos frecuentes, dolor abdominal, pérdida del apetito o poca energía, podrían ser indicios de una afección gástrica, como la gastroenteritis.
Otras señales a tener en cuenta son las posturas inusuales, como cuando estiran las patas delanteras y mantienen las traseras levantadas (posición de oración), esto puede indicar dolor abdominal agudo. Ante estos signos se debe consultar de inmediato al veterinario.
Si el profesional descarta una condición grave, se lo puede ayudar con una dieta blanda, arroz blanco y pollo hervidos o pescado blanco sin piel ni espinas. Hay un alimento balanceado para estómagos sensibles. Ofrecerle cantidades pequeñas de comida varias veces al día, evitar el ejercicio intenso y mantenerlo hidratado.
Puede ser que en algunos casos el profesional indique antieméticos, antiácidos o probióticos para restablecer la flora intestinal.
En algunos casos, la razón por la que un perro come pasto, podría indicar la presencia de parásitos, consultar con su veterinario con qué frecuencia se lo debe desparasitar.
Por último se sugiere no perder la calma, no suele haber motivo de preocupación si tu perro come pasto ocasionalmente.