El Ministerio de Seguridad de Mendoza investiga cómo un grupo de presos logró acceder a teléfonos celulares y participar de una transmisión en vivo desde el interior de una cárcel provincial. El episodio salió a la luz después de que el streamer Valentín Melo compartiera en sus redes un fragmento de una videollamada que mantuvo con los internos y que rápidamente se volvió viral.
La situación ocurrió en el Complejo Penitenciario N°2 San Felipe. Durante una conexión realizada a través de la plataforma OmeTV, los reclusos dialogaron con el influencer y confirmaron que se encontraban alojados en el penal mendocino. La conversación quedó registrada y comenzó a circular en distintas redes sociales.
Lo que parecía una charla más de internet terminó generando una fuerte reacción de las autoridades. Tras la viralización del video, el Servicio Penitenciario identificó a los internos involucrados y puso en marcha una investigación administrativa, disciplinaria y judicial para determinar cómo ingresaron los dispositivos y quiénes facilitaron su uso.
Como parte de las actuaciones, se realizó una requisa sorpresa en el módulo donde estaban alojados los presos que participaron de la transmisión. El operativo concluyó con el secuestro de cinco teléfonos celulares, un hallazgo que profundizó las sospechas sobre posibles fallas en los controles internos.
En Mendoza, la tenencia de celulares por parte de personas privadas de la libertad está prohibida desde diciembre de 2023. La normativa considera esta conducta una falta grave debido a los riesgos vinculados a la comisión de delitos desde los establecimientos penitenciarios.
Ahora, los internos involucrados podrían enfrentar sanciones que afectarían beneficios penitenciarios como las salidas transitorias, los regímenes de semilibertad e incluso futuras evaluaciones para acceder a la libertad condicional. Mientras tanto, la investigación busca determinar si hubo participación de terceros o complicidad dentro del sistema carcelario.