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Tan bellas como astutas: cómo hacen las flores para atraer a los insectos y poder reproducirse

Detrás de sus aromas y bellos colores, se esconde la razón de la supervivencia.

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Miércoles, 22 de julio de 2026 a las 14:04
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Existen unas 350.000 especies de plantas que producen flores, éste es el gran éxito evolutivo, estas plantas son relativamente nuevas en nuestro planeta.

Todos sabemos que las flores son hermosas, pero tal vez no nos demos cuenta de lo engañosas que pueden ser. Aproximadamente el 90% de las especies de plantas producen flores que actúan como sus órganos reproductores. Dentro de los pétalos se encuentran las partes masculinas que producen granos microscópicos llamados polen, éstos forman las células sexuales masculinas, que se transfieren a las partes femeninas, mediante el proceso conocido como polinización.

Es posible que las plantas se autopolinicen, transfiriendo el polen dentro de la misma flor, pero la mayoría de las especies, lo transfieren entre diferentes flores, lo que aumenta la diversidad genética.

Algunas flores dispersan su polen mediante el viento, pero algunas dependen de su aspecto, de su olor y de otras adaptaciones notables, para que los insectos y otros animales pequeños, hagan éste trabajo por ellas.

Desde lograr que las abejas se vuelvan adictas a la cafeína hasta oler a carne podrida, son trucos que tiene la naturaleza para permitir que las flores prosperen, como lo vienen haciendo hace unos 150 millones de años.

Existen unas 350.000 especies de plantas que producen flores, éste es el gran éxito evolutivo, estas plantas son relativamente nuevas en nuestro planeta.

Antes de su llegada, el mundo era muy diferente. La Tierra estaba dominada por frondosos bosque de especies, como helechos tropicales y antiguas plantas parecidas al musgo. Las pantas con flores cambiaron el mundo de muchas maneras.

Hay quienes aseguran que sin flores, muchas otras especies, incluida la nuestra, no existirían. Somos una especie que evolucionó originalmente en praderas y las praderas son un tipo especializado de plantas con flores.

Pero además, no había abejas, ni mariposas, ni mamíferos herbívoros, antes de que evolucionaran las flores. Por ésta razón, lograron convertir a los insectos, que antes eran vecinos molestos, en socios cooperativos. Al comunicarse con otras criaturas mediante la estética y el aroma, lograros catalizar la evolución de grupos completamente nuevos de animales y al hacerlo, transformaron la Tierra.

Algunas flores, como las rosas, poseen pétalos muy abiertos que desprenden una gran fragancia y así atraen a una amplia variedad de polinizadores, otras se dirigen a insectos muy específicos.

Algunas orquídeas por ejemplo. Dependen de una especie particular de abeja o avispa y a menudo lo hacen de maneras bastante astutas y engañosas. La orquídea mosca, desprende un aroma similar a las feromonas de apareamiento de la avispa excavadora hembra. Las avispas macho emergen en primavera y creen que hay un prado lleno de hembras, sin embargo, han sido engañadas y cuando quieren aparearse con las “imitadoras florales”, se les pega un pequeño paquete de polen en la parte posterior de la cabeza, que llevan sin saber, a la siguiente orquídea que les atrae y sin darse cuenta, se convierten en polinizadores. Esto funciona muy bien para la orquídea, aunque supone un costo importante para el insecto implicado.

La Drakaea de Australia tiene el mismo aspecto y olor que una avispa tinida (Thynnidae). Cuando una avispa macho intenta aparearse, un mecanismo de palanca la atrapa, la golpea contra la parte de la flor que contiene el polen y luego la libera. El insecto, probablemente aturdido y mareado, emprende nuevamente el vuelo  y sin haber aprendido la lección, aterriza en otra orquídea y deposita el polen.

Las plantas con flores son sin duda, las grandes sobrevivientes de los ecosistemas terrestres. Dentro de un millón de años seguramente serán muy diferentes a las que vemos ahora, pero, seguirán siendo flores.

El “aro gigante” comúnmente conocido como la “flor cadáver”, evolucionó para oler a carne podrida con el fin de atraer a los insectos polinizadores que normalmente se alimentan de animales muertos. Esta planta puede crecer hasta los 3 metros de altura y su estructura está compuesta por numerosas flores individuales más pequeñas. Florece solo una vez cada pocos años durante uno o dos días, ya que requiere mucha energía.

Pero no todas son malas noticias para los insectos, a veces también se benefician. Ciertas flores, como las de algunas plantas de interior y las magnolias, pueden actuar como difusores vivientes, al calentarse para dispersar su aroma de manera más eficaz, en un proceso conocido como termogénesis floral. Ellas, están consumiendo energía para calentarse y esto favorece a los insectos, ya que muchos, pasan las noches frías dentro de éstas flores cálidas y a la mañana ya están listos para revolotear.

Ciertas flores, como las de algunas plantas de interior y las magnolias, pueden actuar como difusores vivientes, al calentarse para dispersar su aroma de manera más eficaz, en un proceso conocido como termogénesis floral.

Otras técnicas pueden favorecer a los insectos de manera sorprendente, por ejemplo cuando beben néctar azucarado en su visita a las flores, ya que varias plantas, añaden cafeína a su néctar, en baja concentración, para que las abejas obtengan un pequeño estímulo para la memoria y asocien a estas plantas con la recompensa. Por otro lado, el néctar también contiene sustancias químicas, que pueden ayudar a las abejas a deshacerse de hongos o parásitos.

Además de atraer a los polinizadores, las flores son mucho más inteligentes en muchos aspectos de lo que pensamos. Los científicos consideran que están cambiando su comportamiento reproductivo como respuesta a la disminución de insectos como consecuencia del cambio climático, los pesticidas y la agricultura intensiva.

Según algunos estudios, los “pensamientos silvestres” (Viola arvensis), evolucionaron para tener flores más pequeñas, menos aromáticas, menos atractivas para los insectos y con sus partes florales más juntas, para poder auto polinizarse. Las flores que tenemos hoy en día evolucionarán a medida que cambien los hábitats, será imposible preservar su mundo actual.

Las plantas con flores son sin duda, las grandes sobrevivientes de los ecosistemas terrestres. Dentro de un millón de años seguramente serán muy diferentes a las que vemos ahora, pero, seguirán siendo flores.



 

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