Un nene de 9 años generó una deuda de US$118.000 en campañas publicitarias para promocionar su canal de YouTube, dedicado a videos de Minecraft. El dinero fue cargado a una tarjeta corporativa que su padre tenía registrada para realizar pagos en la plataforma. El caso se conoció después de que el hombre publicara un video explicando lo ocurrido.
El padre, identificado como Dave, aseguró que perdió su trabajo como consecuencia de los gastos y que la situación podría obligarlo a vender su casa para afrontar el pago. El video superó los 3 millones de reproducciones en seis días.
Todo comenzó con una campaña de US$20
Según explicó Dave, su hijo estaba frustrado porque los videos de su canal, Mighty Mike Plays, tenían pocas visitas. El padre decidió entonces ayudarlo y juntos realizaron una primera campaña publicitaria por unos US$20 para promocionar el contenido.
El problema, según su versión, comenzó después: el niño habría continuado creando campañas y aumentando los presupuestos sin que su padre se diera cuenta. El chico utilizaba una tarjeta corporativa que había quedado registrada como medio de pago. Durante varias semanas se acumularon cargos hasta alcanzar los US$118.000.
La publicidad consiguió su objetivo: algunos de los videos pasaron de tener apenas cientos de reproducciones a alcanzar decenas de miles de visualizaciones, e incluso algunos superaron las 200.000.
El padre descubrió la deuda cuando lo llamaron de la empresa
Dave contó que desconocía la magnitud de los gastos hasta que fue convocado por los responsables de la compañía donde trabajaba. Allí le informaron que la tarjeta corporativa había acumulado cargos por aproximadamente US$118.000 relacionados con campañas publicitarias.
Según su propio relato, la situación terminó con la pérdida de su empleo y con la obligación de afrontar el reclamo económico. Otros medios que reconstruyeron el caso también señalaron que el hombre asegura tener un plazo de alrededor de 30 días para resolver la deuda.
La familia incluso analiza la posibilidad de vender su vivienda para hacer frente al monto, aunque el propio Dave reconoció públicamente que todavía no sabe cómo terminará la situación.
El caso generó dudas en internet
La historia rápidamente se convirtió en un fenómeno viral, pero también despertó dudas. Algunos usuarios cuestionaron si el relato era completamente auténtico y plantearon la posibilidad de que el caso fuera una estrategia para conseguir dinero a través de la venta de productos vinculados al canal.
El propio Dave respondió a esas críticas en un segundo video y negó que estuviera intentando aprovecharse de la situación. También rechazó la posibilidad de crear una campaña de donaciones como GoFundMe o recurrir a criptomonedas para afrontar la deuda.
Por eso, hasta el momento, los US$118.000 deben presentarse como el monto que el padre afirma que fue gastado, y no como una deuda cuya totalidad haya sido verificada de manera independiente.
El problema detrás del caso: menores y gastos digitales
Más allá de si cada detalle del relato termina siendo confirmado, el caso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión cada vez más relevante: qué controles existen cuando un menor utiliza servicios digitales capaces de generar gastos importantes.
En este caso, el niño habría tenido acceso a una cuenta con un medio de pago corporativo almacenado y pudo crear campañas publicitarias con presupuestos elevados sin que su padre advirtiera inmediatamente el volumen de los cargos.
Situaciones similares ya ocurrieron con menores que realizaron gastos importantes en videojuegos, aplicaciones y otros servicios digitales. El episodio también abre el debate sobre los controles parentales, las autorizaciones de pago y las herramientas que utilizan las plataformas para evitar consumos inesperados.
Mientras tanto, el canal Mighty Mike Plays quedó en el centro de una historia que comenzó con un niño que quería conseguir más visitas para sus videos de Minecraft y terminó con una factura de seis cifras en dólares.