Latinoamérica está emergiendo como una región que adopta la inteligencia artificial (IA) a un ritmo sorprendente, superando las expectativas globales. Según el estudio trimestral Horizonte IA, elaborado por Hernán Cousté, director de TravelUpdate, la región representa el 14% de las visitas globales a soluciones de IA, a pesar de contar con apenas el 11% de los usuarios mundiales de internet.
Este crecimiento se refleja también en el mercado económico: en 2025, la inteligencia artificial generó en Latinoamérica un volumen de negocios de US$ 40,5 billones, con perspectivas de expansión sostenida hasta 2033. La región ocupa el tercer lugar mundial en descargas de IA generativa, solo detrás de Asia y Norteamérica, mostrando una fuerte tendencia hacia la innovación tecnológica.
Madurez y velocidad en la adaptación tecnológica
Sin embargo, Latinoamérica no presenta una adopción homogénea. La madurez y velocidad varían considerablemente según factores como la infraestructura tecnológica, el desarrollo del talento local, los marcos regulatorios vigentes y la fortaleza del ecosistema empresarial en cada país. Mientras algunas naciones ya han establecido ecosistemas robustos, otras están en una etapa acelerada de reducción de brechas, lo que representa un potencial importante de crecimiento a corto plazo.
Curiosamente, en algunos mercados emergentes, la ausencia de infraestructura heredada puede ser una ventaja estratégica, facilitando la construcción de sistemas modernos desde cero sin necesidad de adaptar tecnologías previas. Para el sector turístico, esta diversidad representa una oportunidad: los destinos y empresas en mercados más avanzados pueden actuar como laboratorios de innovación y compartir sus mejores prácticas con el resto de la región.
El estudio identifica tres obstáculos principales que limitan una adopción más rápida y equitativa de la IA en Latinoamérica, aunque no detalla explícitamente cuáles son. En este contexto, se destaca que “el turismo latinoamericano tiene una ventaja única: opera en destinos donde los datos son abundantes y el margen de mejora con IA es enorme. La región no necesita imitar los modelos de Silicon Valley, necesita construir los suyos propios”, subraya el informe.
El turismo juega un papel clave como vector para la difusión de la inteligencia artificial en la región. A diferencia de sectores más concentrados, esta actividad es diversa, atomizada y se encuentra presente en casi todos los rincones de Latinoamérica, lo que otorga un efecto multiplicador significativo para la adopción tecnológica. Además, el turismo genera datos valiosos para los sistemas de IA, relacionados con el comportamiento, las preferencias, la movilidad y la satisfacción de millones de personas.
La capacidad para estructurar y aprovechar esos datos de manera inteligente se convierte en una ventaja competitiva decisiva para los actores del sector. En suma, Latinoamérica consolida una posición destacada en la adopción de inteligencia artificial, impulsada por un ecosistema heterogéneo que, pese a los desafíos, avanza con fuerza hacia un futuro tecnológico integrado.