Una salida nocturna en Tulum puede revelar más de lo esperado: mientras buscaba un paquete de tabaco a medianoche, el único lugar abierto era la farmacia, donde conviven desde medicamentos hasta productos tan cotidianos como los cigarrillos. Este simple hallazgo es solo un ejemplo de cómo las farmacias en diferentes países ofrecen una ventana a la cultura local y a productos que sorprenden a viajeros.
En muchas regiones, las farmacias o “drugstores” son más que un sitio para comprar medicamentos. En Japón, la cadena Matsumoto Kiyoshi, con 90 años de historia, ofrece desde preparados para el acné con colágeno hasta bebidas saludables como el Aojiru, así como productos curiosos como bastoncillos para los oídos con forma de cepillo de dientes o sales de baño inspiradas en el manga.
En Estados Unidos, cadenas como CVS Pharmacy combinan productos sanitarios con ropa, souvenirs y hasta helados o alcohol. Pero en farmacias menos conocidas, de Austin a Dakota del Sur, pueden encontrarse artículos peculiares como papel higiénico que brilla en la oscuridad o pasta dental con sabor a tocino.
El fenómeno del K-beauty ha impulsado el gasto turístico en farmacias de Corea del Sur, multiplicado por cinco desde 2020. Productos como Canon Cream para el acné, extractos de Centella asiática y cremas con melatonina para manchas solares son algunos de los favoritos dentro de esta tendencia viralizada en redes con hashtags como #Koreaglowup.
En Europa, las farmacias también varían notablemente. Mientras en Madrid algunas parecen espacios modernos y urbanos, en París los turistas aprovechan para comprar cosméticos como Caudalie, mucho más económicos que en sus países de origen. En España, productos como la vaselina de labios Suavina o los dentífricos Yotuel se destacan entre los más vendidos a visitantes.
Particularidades de las farmacias en distintos lugares del mundo
Un caso particular es México, donde muchas farmacias cuentan con consultorios médicos integrados. Por un precio que va de 50 a 100 pesos (aproximadamente 3 a 5 dólares), un doctor realiza un chequeo completo y entrega la receta al instante. Esta opción resulta atractiva para quienes buscan atención rápida frente a la lentitud del sistema público.
En el subcontinente indio, las farmacias ayurvédicas ofrecen una alternativa natural y ancestral. Durante un viaje a Sri Lanka, se recomienda acudir a estas tiendas para dolencias comunes, donde se encuentran ungüentos y aceites elaborados con plantas medicinales. Por ejemplo, el Nirgundyadi Thailaya, que contiene Nirgundi, una planta con propiedades antiinflamatorias y descongestionantes, combinada con sésamo y otras hierbas, es usado para tratar sinusitis con resultados efectivos.
Las farmacias alrededor del mundo revelan así mucho más que productos sanitarios: son reflejo de tradiciones, innovaciones y hábitos locales que enriquecen la experiencia del viajero y ofrecen soluciones diversas para el cuidado personal y la salud.