En un contexto donde la nostalgia se impone como una fuerza emocional poderosa, surge un fenómeno turístico que invita a adultos a regresar a San Carlos de Bariloche para revivir la esencia de su viaje de egresados. Bajo el nombre de “Reegresados”, esta propuesta busca conectar a los viajeros con su juventud a través de una experiencia que combina la recreación de momentos emblemáticos con un formato de alta gama.
Javier Pascual, organizador de “Old School Reegresados”, describe esta iniciativa como “viajar a Bariloche no solamente por el destino sino para volver a ese joven que cada uno fue”. Según explica, esta tendencia se basa en recrear el espíritu del viaje de egresados con una estética retro premium y una precisión emocional que transforma el recuerdo en una vivencia palpable.
El concepto principal es revivir el circuito clásico de aquel viaje emblemático: visitar los boliches tradicionales, participar en noches temáticas, alojarse en hoteles históricos y realizar excursiones que marcaron una época. Pascual aclara que “no buscamos que sea igual, pero sí resignificarlo. Volver a ese momento, pero con todo lo que sos hoy”.
Los inicios del fenómeno del turismo nostálgico
El fenómeno tomó gran impulso tras la viralización de un video grabado en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, donde 18 exalumnos del Instituto Leonardo Murialdo viajaban a Bariloche para conmemorar los 40 años de su viaje de egresados. La emoción del grupo y la reacción de los pasajeros captaron la atención de miles en redes sociales, consolidando esta nueva forma de viajar.
La propuesta se adapta a distintas generaciones al organizar viajes específicos por décadas, abarcando promociones de los años 80, 90, 2000 y 2010. Cada grupo revive el contexto cultural de su época con fiestas temáticas y eventos que rememoran costumbres y tecnologías características de esos tiempos. Por ejemplo, las promociones de los 80 y 90 rememoran una época sin redes sociales, con elementos como VHS y Walkman, mientras que los grupos de los 2000 y 2010 reviven la era de Fotolog, Messenger y smartphones.
La nostalgia tiene un fuerte impacto psicológico que va más allá del recuerdo: genera una narrativa cultural que conecta profundamente con quienes buscan momentos de mayor espontaneidad y sencillez en medio de la hiperconectividad actual. Este fenómeno cultural ya se había reflejado en el éxito de la serie “Los graduados”, que retrataba con éxito la movida retro de los años 80 en Argentina.
San Carlos de Bariloche se posiciona como el epicentro de esta experiencia, no solo por ser el destino tradicional de los viajes de egresados, sino porque su oferta nocturna y turística mantiene viva la esencia de antaño. Boliches históricos como Grisú, fundado en 1969, siguen siendo parte fundamental del circuito nostálgico. Roberto Bruzzone, referente del turismo joven en la ciudad, comenta que “hoy nos visita mucha gente que, de regreso a Bariloche, pide entrar a la discoteca ya que la conocieron por primera vez, hace 40 años”.
Los paquetes turísticos se presentan en un formato de alta gama que incluye transporte aéreo, alojamiento en hoteles de categoría, excursiones clásicas y las denominadas “noches legendarias” en boliches emblemáticos. Se ofrecen opciones de cuatro noches durante el año y versiones extendidas de ocho noches en la temporada de verano, para quienes desean prolongar la experiencia.