El Parque Nacional Mburucuyá, ubicado en Corrientes dentro de la ecorregión de los Esteros del Iberá, se presenta como una de las alternativas turísticas más atractivas para quienes buscan una conexión profunda con la naturaleza. Con una extensión de 17.086 hectáreas, esta área protegida fue creada en 2001 para preservar un espacio donde convergen paisajes del Iberá, Chaco Húmedo, Espinal y Selva Paranense.
La localidad más cercana es Mburucuyá, situada a unos 25 kilómetros del parque. Allí se encuentra el Centro de Visitantes Santa Teresa, ubicado en un antiguo casco de estancia, que brinda información clave para recorrer los senderos y conocer las particularidades del lugar.
Un parque con abundancia en fauna
El parque destaca por su abundante fauna característica del litoral argentino. Entre los animales que suelen avistarse están los carpinchos, zorros de monte, corzuelas, yacarés y el aguará popé, conocido también como osito lavador. Además, alberga especies más esquivas como el aguará guazú y el ciervo de los pantanos, ambos de difícil observación.
La observación de aves es una de las actividades centrales. Con más de 300 especies registradas, el parque ofrece la posibilidad de ver ejemplares como chopí, carpintero lomo blanco, frutero negro, alilicucu común, tucanes, jacanas y macá pico grueso. Entre las aves en peligro de extinción se encuentran el yetapá de collar y la monjita dominicana.
Para recorrer el parque, existen dos senderos principales: Che Roga, que atraviesa lagunas y palmeras yatay jóvenes, y Yatay, que puede realizarse a pie o en bicicleta hasta el estero Santa Lucía. Ambos circuitos permiten caminar, observar la fauna y la vegetación en un entorno natural y tranquilo, sin necesidad de excursiones complejas.
También se ofrecen caminatas más breves, como el Histórico Tapé Porá y Troels Myndel Pedersen. El primero recupera relatos de antiguos trabajadores de las estancias Santa Teresa y Santa María, mientras que el segundo se enfoca en la flora local, destacando especies como lapacho, timbó, laurel, quebracho y algarrobo.
Para llegar al Parque Nacional Mburucuyá desde la ciudad de Corrientes, se debe tomar la Ruta Nacional 12 y la Ruta Nacional 118 hasta Saladas, luego continuar por la Ruta Provincial 13 hasta Mburucuyá. El tramo final, por rutas provinciales de ripio y tierra, conduce hasta el área protegida y el Centro de Visitantes Santa Teresa.
En cuanto al transporte público, Corrientes recibe servicios desde distintos puntos del país, con colectivos diarios hacia Mburucuyá. No obstante, el acceso final al parque requiere vehículo particular o remís desde localidades cercanas, ya que no hay transporte regular hasta el área protegida.
Este rincón correntino se consolida como un destino ideal para quienes buscan un turismo consciente y respetuoso, en contacto directo con una naturaleza que conserva su esencia y belleza única.