Razones para esterilizar

Época de celo en animales de compañía

La edad reproductiva de gatos y perros varía según su raza, edad y estado nutricional.
sábado, 12 de septiembre de 2020 · 00:11

El celo es el período en el cual las hembras mamíferas están sexualmente receptivas. Durante éste tiempo ocurre la ovulación que se repite de forma cíclica y su duración varía según la raza, edad y tamaño del animal.

En perras y gatas los humanos pueden darse cuenta de la etapa de celo, sin embargo en otros animalitos como conejas y hámster es más complicado porque tienen una ovulación inducida y son más propensas a quedar preñadas.

En las perras el celo se da cada dos meses y es la etapa en que la hembra está lista para recibir sexualmente al macho. Según algunas teorías el celo podría comenzar a los 5-6 meses en razas pequeñas y a los 14-16 meses en razas grandes. Sin embargo, la madurez reproductiva la alcanzan después del tercer celo.

El ciclo dura aproximadamente 15 días. Durante éste tiempo la hembra presenta inflamación en la vulva, sangrado y suelen orinar en lugares donde no lo hacen habitualmente.

Los perros, no tienen un período de celo como tal, pero cuando perciben el olor de las hormonas femeninas de las perras, presentan un comportamiento diferente. Están más estresados, con altos niveles de ansiedad ya que producen testosterona y cortisol. Cuando no pueden satisfacer su necesidad sexual, algunos machos se deprimen, pierden el apetito, aúllan, si están en predios cerrados pueden intentar escaparse y muchas veces lo logran con consecuencias poco felices.

Esto ocurre cuando los machos no están castrados. Si aún no ha tomado la decisión de hacerlo, durante éste período sáquelo a pasear con más frecuencia de lo habitual durante 30 minutos, con correa, para evitar que escape en busca de la hembra. Lo recomendable para evitar ésta situación es sin dudas, la castración.

En los gatos, el celo es el momento hormonal en que la hembra está lista para reproducirse. Este ciclo es irregular, por lo que también se lo llama “ovulación inducida”.

El ciclo puede darse cada  tres semanas, unas tres o cuatro veces al año y se repetirá hasta que sean montadas por el macho o sean esterilizadas.

Mientras tanto, cambian levemente su estado de ánimo. Están más irritables, maúllan con más frecuencia, sobre todo por la noche y suelen orinar en varios lugares para marcar territorio. También se frotan contra los objetos y mueven enérgicamente la cola. Este comportamiento les permite liberar feromonas, además de demostrar que buscan un macho. El celo en las gatas puede durar de 3 a 5 días.

Otro animalitos de compañía que suele haber en algunas casas son los conejos y los hámster.

Los conejos, hembras y machos, alcanzan su madurez sexual entre los 5 y 8 meses. A partir de ese momento se mantienen en celo constantemente. La hembra está dispuesta a recibir al macho en cualquier momento y cuando éste la monta se produce la ovulación.

Durante el embarazo o etapa de lactancia, no se inhibe el celo, por lo que a los 4 días del parto, la coneja puede quedar preñada otra vez.

Se recomienda castrarlos ya que de ésta forma  se evita la sobrepoblación, se reduce el estrés y otros problemas de salud.

Los hámster alcanzan su madurez sexual a los 5 meses. No es aconsejable reproducirlos antes de esa edad. El ciclo del celo es cada 15 días y dura entre 24 y 48 horas.

Suelen reproducirse fácilmente porque el macho no tiene un ciclo determinado y puede montar a la hembra en cualquier época del año, por eso es importante su castración.

¿Pero, por qué aconsejamos castrar y esterilizar?

¿Por qué decimos que es muy importante hacerlo con los animales de compañía?

Como primer punto,  evitar la superpoblación, el abandono y el vagabundeo en busca de alimento y agua.

En segundo lugar, evitar que los machos se escapen para ir tras las hembras y en ese intento sean atropellados por un auto o sufran otros accidentes, algunos muy graves. Que se peleen con otros perros y resulten lastimados o en el peor de los casos sean víctima del cuidador de una hembra al que no le temblará el pulso para eliminarlo en caso de que intente montarla. Los riesgos son muchos.

Pero además, la esterilización también ayuda a mejorar la salud de los animales.

En las perras disminuye el riesgo del cáncer de mamas. Cuanto más temprano se esterilice a la hembra, más seguridad habrá de evitar ésta enfermedad. Si se esteriliza antes del primer celo, el riesgo disminuye en un 99 %. En las gatas, el riesgo de cáncer de mama se reduce en un 40-60 %.

El tracto reproductivo se elimina con el procedimiento de la esterilización, razón por la cual las hembras están libres de desarrollar una grave infección uterina llamada piómetra.

Además, se elimina el celo en las perras y no hay que lidiar con el sangrado.

En los machos se reduce el riesgo de problemas de próstata, incluyendo el cáncer de éste órgano que puede ser fatal.

En perros y gatos machos, se disminuye el hábito de marcar territorio con la orina y se la esterilización se hace de cachorros, el hábito se puede eliminar por completo.

Los animales esterilizados, hembras o machos, pueden llegar a ser más dóciles, por lo que se tendrán menos problemas, sobre todo con aquellos animales que presentan conductas agresivas.

Luego de esterilizados, es importante consultar con el veterinario por el tipo y cantidad de comida, ya que por lo general se recomienda darles menos cantidad o alimentos bajos en calorías.

Por lo demás, lo que se está haciendo es darles a los animales una mejor calidad de vida y no sólo a ellos, esto redundará en un beneficio para las personas y para el medio ambiente.

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