Cipolletti se revolucionó con su 40ª Corrida que a las 20 puso en acción unas 23 mil personas desde la zona de la Terminal (calle Pacheco) en su versión familiar de 4.000 metros y debió retrasar el comienzo de los 10K por el número de vecinos que seguían en el circuito.
El color celeste y blanco se convirtió en una marea por el acceso Oeste a la ciudad que desde el viernes modificó su tránsito. La zona del Derivador Centenario se convirtió en un patio ferial y desde las 18 se multiplicaron los cortes de calle en los sectores cercanos al Parque Eric Rosauer, calle Mengelle y la emblemática Alem.
El tránsito hacia los torneos comerciales de fútbol se vio muy congestionado pasado el mediodía del sábado. La rotonda al puente carretero “Viejo” no es el mejor del destino para la presente jornada.
Escuelas municipales de deportes
Entre el trabajo coordinado se encuentran los jóvenes vecinos que integran las diferentes escuelas municipales de deportes, oficiando de banderilleros a lo largo del trayecto que parte de la Terminal y se traslada por Derivador Centenario, Mengelle, Alem y vira a la altura de La Esmeralda.
Al término de La Corrida también quedará inaugurada la temporada regular de todas las disciplinas, aunque en el caso de los federados ya han venido entrenando en la preparación física, apuntando a la competencia en los diferentes certámenes.