Thomas Tuchel, el alemán que conduce a la Selección de Inglaterra, está a minutos de marcar historia en las Copas del Mundo convirtiéndose en el único extranjero en llevar a otro país a la gloria eterna.
Nunca se ha comprobado científicamente el grado de incidencia que una racha estadística puede tener sobre los protagonistas de la historia, pero en previas deportivas y futboleras todo número positivo alimenta la causa de un equipo en común.
Hace 48 años que un seleccionador con nacionalidad diferente al equipo que conduce no llega a la final del certamen organizado por la FIFA. Y nunca nadie con esa condición en el pasaporte logró dar la vuelta olímpica en el último partido.
Por todo eso, el destino juega a favor de la Selección Argentina, rival inglés en la semi del próximo miércoles a las 16 en Atlanta que a todos los condimentos extras suma un nuevo capítulo a la previa.
Los otros tres, alineados
Francia con Didier Deschamps, España con Luis De La Fuente y lógicamente el actual campeón del mundo con Scaloni cumplen con todas las premisas antes que la pelota vuelva a rodar sobre el césped de los estadios de Dallas y Atlanta..
El último DT extranjero que ganó una semifinal mundialista fue Ernst Happel, el austríaco que condujo a Países Bajos (Holanda) al subcampeonato en Argentina 1978, justamente ante el combinado Albiceleste que entonces era conducido por César Luis Menotti.
Su único antecesor fue el inglés George Raynor que llevó a Suecia a su final de 1958 que terminó perdiendo ante Brasil.