En el marco de una nueva fecha de la Copa Neuquén que organiza la Liga de Fútbol de Neuquén (LiFuNe) el partido que disputaban Don Bosco y Unión en el clásico de Zapala, se registró una interrupción de aproximadamente diez minutos debido a un incidente con una bengala en la tribuna local que afectó a algunas personas.
El cotejo se jugó en el estadio del Club Barrio Don Bosco en Ramón Idizarri y 298, en la ciudad emplazada en el centro geográfico de la provincia de Neuquén y con tres goles de Fernando Torres y una definición de antología de Brian “Bam Bam” González, Unión se alzó con el derby por 4 a 0 como visitante y sigue al frente de su grupo.
Más allá del dominio absoluto del elenco Canario, la nota de la jornada, resultó ser la interrupción cercana a los diez minutos por un incidente con una bengala en la tribuna local, donde se reportaron personas afectadas.
El cotejo se jugó con parcialidades de ambas instituciones y el incidente se registró por el mal manejo de dos bengalas de humo que sin criterio encendieron dos adolescentes que afectó a integrantes de la hinchada local. Aparentemente, los artefactos habrían despedidos chispas que afectaron a varios de simpatizantes del equipo del Barrio, al generaren principio un humo denso, que derivo en gente descompuesta y otros afectados en las vías respiratorias.
Fuentes consultadas por periodistas de Mejor Informado indicaron que "también se tiraron algunos artefactos de pirotecnica, cerca de donde se habían apostado mujeres y niños, que afectaron la visión de algunas hinchas, sobre todo mujeres y el efecto sonoro producido causó malestar en varias personas".
La tribuna popular de Don Bosco se emplaza detrás del arco que da a la ruta nacional 22 y en la vereda enfrente al paredón se encuentra la casa de la abuela del mundialista campeón del mundo con la selección argentina en Qatar 2022, el ahora jugador de River Plate, Marcos "El Huevo" Acuña, oriundo de la ciudad y formado en la entidad.
También se aclaró que no hubo inconvenientes entre ambas parcialidades, ya que hubo versiones que los incidentes de habían registrado por un choque de hinchas.
En cuanto al post incidente de la bengala, la reanudación dejó cuestionamientos al arbitraje de los locales, que aducían que no se recuperó el tiempo detenido y el cierre llegó, según lo observado, unos tres minutos antes de cumplirse el tiempo reglamentario. Fueron decisiones que deslucieron el final, que no pasó de quejas, insultos y reclamos para los colegiados, aunque no modificaron la imágen de una superioridad que Unión ya había dejado ampliamente establecida en el terreno de juego.