Aferrado a las costumbres argentinas, Franco Colapinto organizó en el mediodía del sábado un espectacular asado para todo el equipo Alpine que llegó a Buenos Aires para su Road Show del domingo.
El piloto de la escudería francesa estuvo al frente de cada detalle y aunque no fue el principal actor ante las brasas (cocinó Diego Irato), se animó a condimentar uno de los costillares que se preparó y sirvió especialmente.
El espacio que se eligió fue cercano al circuito callejero que se armó en tiempo récord por la Avenida Libertador porteña. Al término del almuerzo en la Estancia Vigil, el mismísimo corredor se dio una vuelta por el recorrido y saludó a algunos fanáticos que lo reconocieron.
“Gracias por venir. Nos vemos mañana”, soltó el corredor de Fórmula 1 que no ha parado de tener actividades en las últimas 48 horas. En la tarde del viernes hasta grabó una publicidad en un bar porteño.
Domingo multitudinario
A partir de las 8:30 del domingo, por las calles de Buenos Aires se esperan más de 500 mil personas para ver el paso del Alpine, el Mercedes Benz de Juan Manuel Fangio y el ómnibus descapotable en el que girará Colapinto.
La parte más cercana a la velocidad de un F1 se vivirá en el primer y tercer turno del itinerario y aunque estéticamente se visualizará como el monoposto que se utiliza en cada Gran Premio oficial, el rodado en cuestión será un Lotus E 20 preparado especialmente para la ocasión.