El reloj corre y en la cabeza de Cristian Romero sólo existe una obsesión: llegar al Mundial 2026. A menos de un mes para que la pelota vuelva a rodar en la máxima cita del fútbol, el defensor de la Selección argentina atraviesa días decisivos en Inglaterra, donde acelera su recuperación física con un objetivo que desvela a todo un país.
Cómo fue la lesión del Cuti Romero
El golpe fue duro. Aquella lesión ligamentaria sufrida con la camiseta del Tottenham Hotspur encendió todas las alarmas en Ezeiza. El choque con su arquero Antonín Kinský, el dolor inmediato y las lágrimas del “Cuti” dejaron una imagen que preocupó a Lionel Scaloni y a millones de argentinos que ya empiezan a vivir el clima mundialista.
Pero el central no perdió tiempo. Apenas se confirmó el diagnóstico, comenzó una recuperación intensa y meticulosa, trabajando entre Londres y el seguimiento permanente de los profesionales de la Selección. Durante las primeras semanas permaneció con férula para inmovilizar la rodilla derecha y bajar la inflamación, mientras el cuerpo médico albiceleste monitoreaba cada paso de cerca.
La importancia del defensor en el esquema argentino hizo que la AFA decidiera involucrarse de lleno en el proceso. Luis García, kinesiólogo de la Selección, viajó especialmente a Inglaterra para acompañar la evolución del futbolista junto a los médicos del Tottenham. El mensaje fue claro: cuidar al “Cuti” como una pieza fundamental pensando en la defensa del título mundial.
¿Llega Cuti Romero al Mundial 2026?
Y las señales empiezan a ser alentadoras. Romero ya dejó atrás la férula y actualmente atraviesa la etapa más exigente de la rehabilitación, enfocada en recuperar fuerza, estabilidad y ritmo físico. En cada entrenamiento se muestra firme, obsesivo y decidido a no perder la carrera contra el tiempo.
En la intimidad de la Selección crece el optimismo. Scaloni sabe que recuperar al cordobés sería una noticia gigante en la previa del debut mundialista del 16 de junio frente a Argelia, en Kansas. Además, el cuerpo técnico confía en que pueda sumar minutos en los amistosos preparatorios frente a Honduras e Islandia para llegar con rodaje competitivo.
Mientras tanto, el “Cuti” trabaja en silencio, lejos de los flashes pero con la mente puesta en volver a ponerse la camiseta albiceleste. Porque el Mundial ya se siente en el aire y en Argentina nadie quiere imaginar una defensa sin uno de sus guerreros más importantes.