No fue una tarde más en Inglaterra y mucho menos para la Selección argentina. Enzo Fernández volvió a meterse en el once titular del Chelsea, pero su regreso terminó con una imagen que encendió todas las alarmas: dolor, preocupación y una salida que dejó más dudas que certezas.
El mediocampista campeón del mundo fue parte de la derrota por 1-0 ante el Manchester United por la fecha 33 de la Premier League. Sin embargo, el resultado quedó en segundo plano cuando, sobre el cierre del encuentro, el ex River Plate quedó tendido en el campo tras disputar una pelota aérea. El gesto fue elocuente: mano a la pierna derecha y una mueca que no pasó desapercibida.
A partir de ahí, todo fue incertidumbre. Si bien logró retirarse por sus propios medios, lo hizo con visibles molestias, alimentando la preocupación tanto en Londres como en Argentina. La escena rápidamente cruzó el Atlántico y llegó al radar de Lionel Scaloni, que sigue de cerca cada detalle a medida que se acerca el gran objetivo.
La situación no es menor. La Selección ya venía con la inquietud por la condición física de Cristian "Cuti" Romero, y ahora suma un nuevo foco de atención en una zona clave del equipo. En este contexto, cualquier molestia se observa con lupa.
Desde el entorno del jugador aguardan por los estudios médicos que determinen la gravedad de la lesión. Por ahora, el hermetismo es total y el parte oficial todavía no aparece, lo que alimenta aún más el misterio.
Como si fuera poco, el partido también marcaba su regreso tras una sanción interna. El entrenador Liam Rosenior lo había marginado luego de sus declaraciones sobre un posible futuro en el Real Madrid. Volvió, sí, pero sin la cinta de capitán, que quedó en manos de Moisés Caicedo, una señal de que la historia todavía no está del todo cerrada.
Ahora, todas las miradas apuntan a su evolución. Porque cuando se encienden las alarmas con Enzo, no solo tiembla el Chelsea: también contiene la respiración toda la Argentina.