Enner Valencia llegó sobre el cierre de libre de pases a Boca Juniors como un nombre de mucha experiencia, golpeado por su sequía en el último Mundial con la camiseta de Ecuador.
A los 37 años de edad, la apuesta desde la presidencia de Juan Román Riquelme fue clave para este renacer deportivo en la Argentina, convirtiéndose en el segundo jugador de su nacionalidad en consagrarse por estas latitudes.
, pero la conquista ante Defensa y Justicia lo terminó de afianzar como una pieza importante en el equipo de Rodolfo Arruaberrena.
En el día del cumpleaños número 10 de su hija, pescó el yerro del arquero Matías Borgono en el sexto minuto de adición de la última fecha en el Torneo Clausura 2026 y desató los festejos en La Boca con la obtención de la Tabla Anual.
Al término del partido aceptó la entrevista televisiva en pleno campo de juego y reconoció la apuesta personal del ex número 10 Xeneize. “Fue clave en mi llegada, de apostar por mi para jugar en el club más grande de América Latina. Esto es una locura”.
El cruce familiar
Con la familia en uno de los palcos se dio el cruce telefónico en pleno festejo y la emoción lo invadió.
El gol es para mi hija. Fue para ella la dedicatoria del festejo”, confió.
Ahora, el delantero sacó chapa de cara a lo que se viene: final de la Copa Sudamericana, semis de la Copa Argentina y los playoffs del Torneo Clausura 2026 que lo tendrá a Boca recibiendo a Independiente Rivadavia en los octavos de final.