Un vuelo rumbo a España dejó una confesión futbolera del Papa León XIV que llegó hasta las redes del Real Madrid. Consultado por una periodista sobre el clásico con Barcelona, el pontífice eligió al equipo blanco con una respuesta que distinguió su función religiosa de sus preferencias personales y que después se viralizó.
La pregunta se la hizo Elise Ann Allen, corresponsal sénior en Italia, quien compartió el video en sus redes sociales. En pleno viaje, la periodista quiso saber cuál de los dos grandes clubes españoles prefería. Entre risas, él recurrió a su apellido para contestar: “Eso es fácil, el Papa es para todos los equipos... Pero Prevost es el Real Madrid”. Así, encontró una manera de revelar su simpatía sin dejar de incluir a los hinchas de los demás equipos.
La declaración tuvo una rápida respuesta desde Madrid: la cuenta del club en X publicó “El Papa es del Real Madrid. ¡Bienvenido, León XIV!”. El saludo recogió más de 30 mil ‘Me gusta’ en cuestión de horas y amplificó la circulación del intercambio grabado en el avión, que pasó de las redes de la periodista a las del propio equipo.
Florentino Pérez también celebró la noticia y la incorporó a la apertura de un discurso de su campaña de reelección. El presidente expresó: “Quiero dar la bienvenida al Papa que hoy en el avión que le trasladaba a Madrid ha dicho a los periodistas que es del Real Madrid. Y eso para nosotros es un orgullo y un honor, bienvenido a Madrid, su santidad León XIV”. La preferencia futbolística del visitante se convirtió, de ese modo, en parte de su bienvenida.
El apellido que utilizó el Papa León XIV en su respuesta es el de Robert Francis Prevost. Nació en los Estados Unidos y vivió más de 20 años en Perú, aunque en el intercambio difundido no dio detalles sobre cuándo comenzó a seguir al Real Madrid ni cómo surgió su afinidad por el equipo español.
Con esa distinción, el Papa León XIV puso en palabras una simpatía personal mientras viajaba al país de su club. La fórmula fue breve y tuvo un toque de humor: todos los equipos quedaron incluidos en su primera frase, pero el lugar de hincha ya tenía dueño.