Desde Europa fueron a la carga y en Avellaneda lo saben. Felipe Loyola se transformó en uno de los nombres fuertes del mercado de pases y todo indica que su ciclo en Independiente empieza a transitar los últimos capítulos. La llegada de una oferta superadora terminó de sacudir el escenario y abrió una negociación que avanza a paso firme.
El interés del Pisa de Italia dejó de ser solo un sondeo y se tradujo en números concretos. La propuesta presentada ronda los siete millones de euros brutos por el 70 por ciento del pase, con una opción de compra por el 30 restante valuada en 4,5 millones. Una estructura que hoy analiza la dirigencia del Rojo, que además busca incluir una cláusula de plusvalía pensando en una futura transferencia dentro del mercado europeo.
La cifra no pasa desapercibida para un Independiente que necesita vender y ordenar sus cuentas. Si bien Loyola es una pieza importante en el mediocampo, en Avellaneda entienden que la operación puede representar un alivio financiero clave y, al mismo tiempo, dejar margen para reforzar el plantel.
El propio jugador también parece tener tomada una postura. Loyola ve con buenos ojos la posibilidad de emigrar en este mercado y dar el salto al fútbol europeo, convencido de que es el momento indicado para su carrera. El proyecto deportivo del club italiano, sumado a la chance de competir en un contexto más exigente, terminó de inclinar la balanza.
Las señales empiezan a aparecer también dentro de la cancha. El volante chileno no será parte del amistoso que el equipo de Gustavo Quinteros disputará esta noche ante Everton de Viña del Mar, una decisión que refuerza la hipótesis de un desenlace cercano. Desde el cuerpo técnico optaron por preservarlo, evitar riesgos físicos y no exponer a un futbolista que está en pleno proceso de negociación.
En cuanto a los números finos, Independiente posee actualmente el 50 por ciento de los derechos económicos de Loyola. De concretarse la operación en los términos planteados, al club le ingresarían alrededor de 3,6 millones de dólares limpios por la venta del 70 por ciento, con la posibilidad de sumar cerca de 1,7 millones más si se ejecuta la opción por el porcentaje restante. La inclusión de una plusvalía aparece como un punto clave para maximizar el negocio a futuro.
Mientras las charlas continúan y se pulen detalles, el clima en Avellaneda es claro: Europa vino decidido por Pipe y el Rojo, entre la necesidad y la oportunidad, ya empezó a escuchar. Todo indica que el mercado puede llevarse a uno de sus nombres más valiosos.