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La Fábrica no se detiene: Thiago Aguirre, el pibe de 17 años que volvió a demostrar el poder de las inferiores de Vélez

Con apenas 17 años, Thiago Aguirre marcó el gol del triunfo ante Independiente y escribió su primera página grande en Primera División. El juvenil es el último exponente de una cantera que hace décadas alimenta al fútbol argentino y que vuelve a ratificar que en Liniers el futuro siempre está en casa.

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Este lunes 3 de agosto, a los 17 años, Aguirre tuvo su noche soñada.

En Vélez Sarsfield las urgencias pueden cambiar, los técnicos pueden pasar y los planteles renovarse, pero hay una identidad que permanece inalterable: la confianza en sus inferiores. Este lunes a la noche en Liniers, la histórica "Fábrica" volvió a entregar otra joya.

Frente a Independiente, cuando el reloj marcaba los 25 minutos del segundo tiempo, apareció Thiago Aguirre. Con apenas 17 años, el juvenil, quien había ingresado minutos antes, definió de cabeza y con personalidad para convertir el gol que le dio tres puntos de oro al Fortín y desató la ilusión de todo Liniers. No fue solamente un tanto decisivo: fue la confirmación de que el semillero velezano sigue funcionando como uno de los mejores del país.

En Vélez, los debuts de chicos que parecen jugar como veteranos ya dejaron de ser una sorpresa. Son el resultado de un proyecto que prioriza la formación, el trabajo silencioso y una metodología que lleva décadas dando resultados. No es casualidad que el club sea reconocido como una verdadera fábrica de futbolistas.

La lista de nombres ilustres es interminable. Desde Mauro Zárate, pasando por figuras de talla mundial como Nicolás Otamendi, Ricky Álvarez, Lucas Robertone, entre otros. Y en los últimos años la tradición continuó con Thiago Almada, campeón del mundo con la Selección Argentina, Máximo Perrone, Gianluca Prestianni, Valentín Gómez, Tobías Andrada y otros que encontraron en la Villa Olímpica el escenario ideal para dar sus primeros pasos.

"La Fábrica de Vélez me enseñó a ganar, a ganar y a ganar y a poner garra, como lo hice hoy", dijo el goleador.

Detrás de cada aparición hay años de trabajo de entrenadores, captadores, preparadores físicos y formadores que sostienen un modelo que convirtió a Vélez en una referencia nacional e internacional. Mientras muchos clubes salen al mercado en busca de soluciones, el Fortín suele mirar hacia adentro.

Thiago Aguirre es apenas el capítulo más reciente de una historia que parece no tener final. A los 17 años ya tuvo su noche soñada: un gol decisivo, el abrazo de sus compañeros y la ovación de la gente. Pero, sobre todo, la certeza de que es otro producto genuino de una cantera que nunca deja de producir.

Nacido en 2009 en Tucumán de gran recorrido en Inferiores, puede jugar de extremo y de enganche, el año pasado firmó su primer contrato hasta diciembre de 2027, con cláusula de rescisión de 15 millones de dólares. Al terminar el partido Aguirre declaró: "Tengo toda una vida acá. La Fábrica de Vélez me enseñó a ganar, a ganar y a ganar y a poner garra, como lo hice hoy. Guillermo nos pide que seamos atrevidos, que encaremos, que hagamos todo lo que sabemos hacer. Y eso te da confianza para entrar, agarrar la pelota y querer encarar".

Sobre el gol, el joven declaró que lo pensó durante todos los años de inferiores en el Fortín: casi me largo a llorar, pero soy un poco duro". Y agregó su sueño: "Salir campeón con Vélez sería lo mejor que me pasaría en la vida".

Porque en Vélez la Fábrica sigue encendida. Y cada vez que se abre una nueva puerta en Primera, aparece un pibe dispuesto a demostrar que el futuro siempre estuvo esperándolo en casa.

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