River afrontó una parada incómoda en Venezuela ante Carabobo por la 4ª fecha de la zona H de la Copa Sudamericana, pero con la cabeza inevitablemente dividida entre el presente continental y el desafío que se le viene el fin de semana como local ante San Lorenzo por el Torneo Apertura 2026.
Con una formación plagada de cambios, el Millonario ganó 2 a 1 con goles de los Maximilianos Meza y Salas, luego de un primer tiempo que se fue sin goles y un penal errado por Juan Fernando Quintero a los 25 minutos.
El dominio de la pelota fue casi absoluto por parte del conjunto argentino en la primera parte que llegando a los 20 mintuos ramató dos veces al arco, pero sin peligro para el arquero Lucas Bruera de los venezolanos.
La primera de peligro real para River fue a los 25 minutos a través de un penal que le competieron al uruguayo Matías Viña en una jugada aislada. Juanfer Quintero tomó la pelota para la definición y perdió el duelo contra Bruela que metió una previa muy particular ante el colombiano.
El dominio no cambió de manos y diez minutos más tarde, a quien le ganó el duelo el arquero local fue a Fabricio Bustos que llegó por la derecha del ataque riverplatense y remató con fuerza al primer palo.
Si el primer tiempo ya le era por demás favorable al conjunto dirigido por Coudet desde el juego colectivo, la expulsión del mediocampista Edson Castillo a los 45 minutos fue otro golpe de efecto positivo para La Banda de cara lo que resta de partido. La marca sobre el juvenil Joaquín Freitas motivó el llamado del VAR, donde el árbitro Derlis López terminó de confirmar que le valia la roja al jugador de Carabobo.
Complemento
Con todo a favor: superioridad numérica y rendimiento colectivo superior al rival en toda la primera parte, parecía que la charla de entretiempo iba a clarificar la búsqueda ofensiva de River por la apertura del marcador, pero le costó hacer pie en cancha.
Germán Pezzella falló en la marca y brindó la chance de tiro libre para Carabobo. El remate terminó desviado por la barrera.
Fue muy importante la llegada del gol visitante a los 13 del complemeto, en la cabeza de Meza a la salida de un tiro de esquina desde la derecha que ejecutó Quintero a perfil favorable. La pelota se cerró con fuerza a penas cruzado el primer palo y el mediocampista ofensiva anticipó para marcar la ventaja.
En ventaja, llegó el momento de mover el banco por parte de Coudet y en una de sus variantes, el juvenil Juan Cruz Meza entregó el penal para Carabobo a los 33 que con un hombre menos se encontró con un resultado bárbaro en su casa. Fue polémica la decisión de Derlis López, pero no dudó y ni siquiera se apoyó en el VAR.
Matías Núñez se hizo cargo de la ejecución y en el mismo arco donde había fallado Quintero eligió el palo izquierdo para superar a Santiago Beltrán que acertó el lugar, pero no llegó.
El inmerecido empate no fue el único golpe a River en el final de la noche. A falta de 4 minutos para que se cumpla el tiempo reglamentario, Beltrán salió al cruce lejos de su arco y cometió infracción. Primero vio la amarilla, pero el VAR llamó y el juez cambió por roja para que ambos finalicen con 10 jugadores.
Como en ese momento, la visita ya había efectuado las cinco modificaciones, un jugador de campo debió asumir la responsabilidad de ponerse el buzo. El uruguayo Matías Viña se hizo cargo de la situación y terminó custodiando los tres palos del Millonario.
Carabobo se ilusionó con la posibilidad de sumar los tres puntos y en la última jugada del partido, desde un despeje alto y fuerte en la mitad de la cancha salió la pelota para la corrida de Maximiliano Salas, uno de los cinco que había ingresado y privó al líder del grupo de poner a Ezequiel Centurión en el arco. El número 7 llegó antes que el arquero rival y con la punta del botín tocó para el 2 a 1 final que desató el delirio.
Ahora, y más allá de la goleada de Bragantino 6 a 0 contra Blooming, River tiene 10 puntos y le sacó 4 a Carabobo y también a los brasileros.
Síntesis
Carabobo 1: Lucas Bruera; Jonathan Bilbao, Ezequiel Neira, Leonardo Aponte; Alexander González, Edson Castillo, Matías Núñez, Juan Pérez; Yohandry Orozco, Lourenis Martínez, Edson Tortolero. DT: Daniel Farías.
River 2: Santiago Beltrán; Fabricio Bustos, Germán Pezzella, Facundo González, Matías Viña; Lucas Silva, Giuliano Galoppo; Maxi Meza, Juanfer Quintero, Santiago Lencina; Joaquín Freitas.
Gol: 13' Meza (R). ST 33' Núñez (C de penal), 95+6' Maximiliano Salas (R)
Cambios: ST al inicio Maurice Cova por Tortolero (C), Jean Fuentes por Orozo (C), 15' Maximiliano Salas por Lencina (R) y Facundo Colidio por Meza (R), 26’ Joshuan Berrios por Bilbao (C), 27’ Juan Cruz Meza por Freitas (R), 34’ Kendry Páez por Silva (R) y Lautaro Pereyra por Quintero (R).
Expulsado: PT 45' Domínguez (C).
Árbitro: Derlis Fabián López.
Estadio: Misael Delgado, Venezuela.
Panorama previo
Eduardo “Chacho” Coudet decidió meter mano fuerte en el equipo y apostará por una formación con varios suplentes pensando en el choque decisivo frente a San Lorenzo por los octavos de final del fútbol argentino.
El entrenador entendió que el desgaste físico empieza a pasar factura y prefirió cuidar piernas en un momento donde cualquier error puede costar demasiado caro. Por eso, nombres importantes como Tomás Galván y Aníbal Moreno ni siquiera viajaron para el duelo en Venezuela, perdiendo así una asistencia perfecta que mantenían desde el comienzo de su ciclo.
El equipo confirmado del Millonario, puntero del cuadrangular con 7 puntos, para enfrentar a su escolta Carabbo (6) será con Santiago Beltrán; Fabricio Bustos, Germán Pezzella, Facundo González, Matías Viña; Lucas Silva, Giuliano Galoppo; Maxi Meza, Juanfer Quintero, Santiago Lencina; Joaquín Freitas.
El caso de Moreno refleja claramente el desgaste que atraviesa River. El mediocampista fue uno de los jugadores más utilizados del semestre y venía acumulando una enorme carga de minutos. Siempre titular, siempre exigido y muchas veces intentando sostener en soledad el equilibrio del equipo en la mitad de la cancha. Galván, otro de los imprescindibles para Coudet, también sintió el trajín de un calendario cargado y tendrá descanso pensando en el mata-mata del domingo.
La decisión del Chacho deja en evidencia cuál es hoy la prioridad. River sabe que en la Copa todavía tiene margen, aunque mínimo, mientras que en el torneo local ya no hay espacio para equivocaciones. Ante San Lorenzo comenzará la etapa donde perder significa despedirse, y el DT quiere llegar con sus soldados más importantes descansados y enteros.
El panorma personal de Castaño
En ese escenario aparece una nueva oportunidad para Castaño. El colombiano vuelve a ser considerado después de cuatro fechas desaparecido de las convocatorias. Una posibilidad inesperada para un futbolista que llegó con grandes expectativas, después de una inversión millonaria, pero que nunca logró asentarse ni mostrar el nivel que River esperaba.
Con la llegada de Coudet perdió todavía más terreno y quedó relegado detrás de otros nombres en la consideración del entrenador. Sin embargo, las bajas y la rotación le vuelven a abrir una puerta justo en un momento donde necesita demostrar que todavía puede ser útil para el equipo.
El mediocampista colombiano también quedó en el foco en las últimas semanas por su fuerte actividad en redes sociales. Tras quedar afuera del Superclásico y de otros compromisos importantes, realizó publicaciones que despertaron todo tipo de interpretaciones entre los hinchas. Fotos con mirada desafiante, mensajes ambiguos y posteos que rápidamente se viralizaron alimentaron todavía más las dudas alrededor de su situación.
Ahora tendrá la posibilidad de hablar dentro de la cancha. River necesita sumar en Venezuela para seguir acomodado en su grupo que lo tiene como único líder (7 puntos) seguido por el rival de esta noche a un punto y no complicarse solo en la recta final de la Sudamericana. Pero además, Castaño necesita aprovechar cada minuto para recuperar terreno y demostrar que todavía puede ser una pieza importante dentro de un plantel donde se quedó sin margen.
Mientras tanto, Coudet apuesta a encontrar equilibrio entre la obligación de competir y la necesidad de llegar vivo al duelo con San Lorenzo. River se juega mucho en pocos días y esta noche, entre suplentes, rotación y oportunidades inesperadas, habrá varios futbolistas rindiendo examen en silencio.